Tres opciones para el futuro de Kirchner en Diputados

Néstor Kirchner ha dicho que en diciembre asumirá como diputado nacional, una banca que conseguirá el 28 de junio gane o pierda en Buenos Aires. Y disparó las primeras especulaciones entre los legisladores del PJ acerca de qué lugar querrá ocupar: una posibilidad firme es la presidencia de la Cámara, lo que colocaría como tercero en la línea de sucesión presidencial en caso de acefalía detrás de Julio Cobos y José Pampuro.
Otra alternativa es la presidencia del bloque oficialista, lo que estaría en sintonía con su idea de "dar el debate para defender al Gobierno". La tercera opción es que se convierta en un "diputado raso", tal vez titular de alguna comisión, pero sin atareadas obligaciones institucionales.

La presidencia de la Cámara, que hoy ocupa el jujeño Eduardo Fellner, es el cargo institucional más importante al que podría acceder Kirchner si es votado por sus pares. Lo principal es que quedaría en la línea de sucesión presidencial en caso de ausencia (transitoria o permanente) de la Presidenta. El primer reemplazo natural es el vicepresidente (Cobos). Si éste también falta, la ley de acefalía 25.716 (reformada y votada en noviembre de 2003, tras la experiencia de los cinco presidentes de 2001-2002) dice que asume el Presidente Provisional del Senado (José Pampuro); y el tercer escalón sería el titular de Diputados (Fellner). El cuarto es el titular de la Corte Suprema de Justicia.

"La presidencia de la Cámara es el mejor lugar que podría ocupar", dicen cerca del bloque kirchnerista, "porque estaría en un cargo institucional importante, pero no tendría que hablar en cada sesión ni lidiar con la negociación permanente con diputados propios y de otras bancadas, como lo hacen los presidentes de bloque. Eso, además del manejo de un presupuesto importante y de la agenda parlamentaria que se tiene desde ese cargo".

La objeción, sin embargo, sería que los presidentes de la Cámara rara vez hacen discursos: deben pedir permiso, dejar un reemplazante en el estrado, y bajar a una banca para hablar.

Por otro lado, se expondría a la previsible crítica de los opositores. El jefe de la UCR, Gerardo Morales, le dijo a Clarín que "no cree" que el oficialismo dé semejante paso porque "eso sería el reconomiento anticipado de la incapacidad de gestión de Cristina"

Comentá la nota