Hay tres mordeduras de perro por día

Es el promedio de ataques en esta capital. Las últimas estadísticas que tiene la Subsecretaría de Salud reflejan un incremento de la tendencia en la provincia. Las lesiones van desde mínimas heridas en los dedos hasta desgarros en piernas, el rostro y las manos.
Neuquén > De acuerdo a las últimas estadísticas difundidas por la Subsecretaría de Salud de Neuquén, en esta capital se registra un promedio de tres casos de mordeduras de perro por día. La tendencia percibe un progresivo incremento desde el 2005, no sólo en esta ciudad sino en toda la provincia, donde en todo el 2007 se dieron 2.906 ataques.

Dentro de la zona Metropolitana es donde se contabiliza el mayor número de casos. Los hospitales y centros de salud del área computaron en 2007, 1.227 lesionados por esta causa. El año anterior, la cifra fue levemente inferior. Se contabilizaron 1.134 mordeduras, mientras que en 2005 hubo, dentro del mismo sector, poco más de 1.000 personas que fueron víctimas de algún tipo de lesión por parte de estos animales.

Las heridas computadas contemplan desde mínimas lastimaduras en dedos y piernas, hasta desgarros y fuertes perforaciones en el cuero cabelludo, rostro y manos.

Las estadísticas demuestran un aumento de casos en todas zonas sanitarias de la provincia. Así, el segundo lugar en cuanto a cantidad de mordeduras lo ocupan las ciudades de Centenario, Villa El Chocón, Plottier, Rincón de los Sauces, San Patricio del Chañar, Añelo y Senillosa, que en su conjunto registraron en 2007, 672 pacientes lesionados por igual motivo. En 2005, en las mismas localidades se atendieron un total de 422 casos con diferentes niveles de gravedad, en tanto que un año más tarde ocurrieron 250 ataques más de este tipo.

Las mordeduras, en buena parte de los casos, son perpetradas sobre niños, ciclistas y peatones. "La mayoría de las agresiones tienen como víctima a terceros y no a sus propios dueños, que son atacados en contadas ocasiones o bien cuando intervienen para separar a sus mascotas", comentó Manuel Rivera, coordinador de Emergencias Sanitarias en la subsecretaría.

Si bien las estadísticas de Salud no diferencian a los perros mordedores, por raza o condiciones de existencia (vagabundos o con dueño), se conocen ataques de los dos tipos. "Las lesiones se les adjudican tanto a animales callejeros como a aquellos de raza, cuyos dueños no conocen bien las características y no saben cómo manejar el carácter, no les prestan atención y los dejan sueltos. El rottwailler y el dogo argentino son perros muy fuertes que pueden llegar a matar a alguien", explicó.

Rivera instó a encontrar una solución definitiva a esta problemática, para lo cual consideró esencial que se instale una discusión seria y profunda entre los municipios y la Sociedad Protectora de Animales. "Nunca se dio un remedio concreto a este tema. Se implementó la perrera con muchas trabas porque para tener un lugar así hay que proporcionar alimentación y no la hay ni la hubo en su momento. Después fue la época de la eutanasia, que fue una medida muy discutida por los defensores de perros. Por otro lado se está empleando el sistema de la castración, pero la gente no lleva a las mascotas y tira a los cachorros a la calle porque no los pueden criar", sostuvo Rivera. Y agregó: "Ante este panorama los perros continúan reproduciéndose sin ningún tipo de control, por lo que es probable que la tendencia de mordeduras siga en ascenso. Es necesario que se multe al dueño del animal para que se haga cargo de alguna forma. Y con aquellos vagabundos plantear seriamente el tema de la castración".

Preocupan los accidentes domésticos

Neuquén > Los boletines epidemiológicos de la provincia difundidos hasta el 2007, reflejan que existen más ataques de perros que accidentes propiciados en ámbitos laborales. En ese año se contabilizaron tan sólo en el área metropolitana 708 lesiones producto de incidentes ocurridos durante el desempeño de actividad. Contra las 1.127 mordeduras que fueron atendidas dentro de la misma zona sanitaria.

La preocupación de los profesionales de salud recae sin embargo sobre la gravedad de los accidentes domésticos que vienen sucediéndose en los últimos años. "La intranquilidad no es tanto por el número de casos sino más bien por la fatalidad en la que desembocan los mismos", manifestó Rivera.

El grueso de estas desgracias se ve frecuentemente en viviendas de condición precaria, al mando de padres, la mayoría de las veces adolescentes, con poca instrucción o cultura respecto al cuidado de los chicos, precisó. Y aclaró que no se trata de una cuestión de clase, sino de posibilidades. "Es poco probable que ocurran accidentes domésticos en casas donde los chicos permanecen bajo el cuidado de niñeras o en una guardería mientras sus padres no están", señaló.

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