En tres meses el precio del ladrillo aumentó un ciento por ciento

La materia prima para la producción de bloque está sumergida. Para trabajar implementan las compras de tierra desde Paso de la Patria. Los costos aumentaron 120 pesos y la elaboración genera ganancias mínimas para el ladrillero. Avizoran un panorma desalentador, por la caída de la actividad y el avance de las aguas en las costas.
El titular de la Asociación Civil de Ladrilleros del barrio Molina Punta, Julio Avasolo confirmó ayer que el costo de elaboración de ladrillo se incrementó en forma "estrepitosa" en los últimos meses debido a la falta de materia prima para su confección y la consecuente elevación del precio de la mano de obra necesaria para cumplir con el proceso dentro de los obrajes.

Avasolo indicó que el precio comparativo de 1.000 ladrillos en la misma fecha del 2009, sufrió una modificación del 100 por ciento, cuyos valores pasaron de costar entre 200 y 250 pesos a los de 2010, dispuestos entre los 450 y 500 pesos.

Los ladrilleros explicaron que el cambio del mercado del ladrillo afectado por la creciente y la carencia de materia prima, barro en zonas de la ribera sumergidas en el agua es causa de la creciente en aumento del nivel de altura del río Paraná.

La materia debió ser importada desde otras localidades, como Paso de la Patria para mantener algunas producciones, no obstante no alcanzan para generar ganancias en el sector.

Según Avasolo "el ladrillo genera trabajo, pero no ganancias", ya que necesita de una larga cadena de interlocutores para completar con el proceso final.

Precisamente, el valor de mil ladrillos a 450 pesos debe dividirse en dos costos financieros: materia prima y mano de obra.

La primera asciende a los 220 pesos, discriminados en 120 pesos por el precio de la tierra, 70 pesos para la leña que aviva los hornos y 30 pesos de aserrín, para el relleno de los bloques.

En tanto el mayor gasto está representado por la mano de obra: el proceso requiere al menos de siete interlocutores para completar el proceso final de distribución. Así los encargados de algunos de los 500 obrajes, que operaban hasta hace pocos meses en Capital, deben disponer de los servicios de un "tachero", que mezcle los materiales y prepare el barro, cuyo trabajo cuesta 40 pesos.

Para proseguir con los servicios de un cortador a 40 pesos, un levantador de adobe y apilador a 15 pesos, un "boquetero" con otros 15 pesos, un cargador de horno a 15 pesos y otros 60 pesos para el entabicado y embarrado.

El costo de la mano de obra alcanza 175 pesos sumados a los 220 de materia prima, arriban a un total de 395 pesos, a cuyo valor de venta por 1.000 ladrillos escala a 450 pesos, con una ganancia para la familia ladrillera del obraje de tan sólo 50 pesos.

Así las ganacias de la actividad subdivididas en mano de obra para cumplimentar con el proceso "han generado pérdidas en la actividad". De este modo, los ladrilleros apuntaron a la propuesta de la creación de un "predio industrial" para la elaboración del ladrillo, que permita el trabajo de las familias ladrilleras, sin intermediarios.

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