Tres localidades del Norte ya procesan y comercializan sus propios alimentos

Sucede en Barrancas, Los Miches y El Cholar. La iniciativa corresponde al programa PRODA y consiste en la instalación de plantas de agroalimentos.
Neuquén > Tres localidades del norte neuquino ya elaboran productos agroalimentarios con habilitación bromatológica y local. Allí, donde la actividad productiva se centraba en la crianza de chivas, fue posible incorporar otras prácticas. Barrancas fue la primera en hacerlo, cuando puso en funcionamiento la planta en septiembre de este año.

Los Miches y El Cholar repitieron esta experiencia en octubre, aunque su inauguración formal sería el próximo 17. En tanto, la capital neuquina le seguirá los pasos el año entrante, según informó Ariel Zabert, titular del PRODA -Programa provincial de Desarrollo Agroalimentario- a cargo de esta iniciativa.

Así se procura abrir el horizonte productivo de ocho localidades en la provincia, mediante la instalación de plantas agroalimentarias que procesa el excedente de las huertas protegidas para su comercialización local. Esta herramienta permite así aprovechar el trabajo que desarrollan las familias hortícolas, para su comercialización.

Además, ofrece un espacio comunitario a la población de referencia, por cuanto allí pueden procesar los alimentos que producen para autoconsumo. El PRODA brinda las capacitaciones, seguimiento técnico, equipamiento y vincula a los productores con otras instituciones.

El titular del PRODA advirtió que estas plantas "son las únicas habilitadas para manipular alimentos" y comentó que las familias hortícolas involucradas en el proyecto "se convierten en productoras agroindustriales. EL ABC es la huerta productiva". Las mujeres son mayoría y los grupos que se capacitan a tal efecto no superan las seis personas.

El criterio de selección, según precisó, tiene que ver con el desarrollo productivo de la localidad donde se instala la planta, la participación activa de las familias huerteras y los municipios, más la actitud emprendedora.

El objetivo: formar y capacitar grupos que procesen y comecialicen diferentes productos en los mercados locales y ferias regionales. Desde hortalizas, dulces y encurtidos hasta escabeches y bebidas fermentadas como licores, sidras y cervezas artesanales.

"Esta experiencia abre el horizonte productivo de localidades acostumbradas a producir chivas. Las salas traccionan fuertemente la producción primaria", afirmó Zabert. "Se brinda otra perspectiva", agregó la técnica en alimentos, Micaela Speatazza.

Equipamiento

Por acuerdo con los municipios, Zabert comentó que estos facilitan un espacio para poner en marcha la sala, mientras que el PRODA brinda en comodato la maquinaria, el equipamiento y el capital de trabajo para comenzar con el proceso agroindustrial.

Barrancas funciona en la Asociación de Fomento Rural (AFR). Y Los Miches y el Cholar, en un espacio cedido por la comuna. Las instalaciones luego son equipadas con ollas, utensillos para procesamiento, termómetros, mesadas de acero inoxidable, mecheros y equipamiento para conservar la materia prima que se procesa.

Speatazza comentó que también se cuenta con equipamiento para asegurar la calidad y sanidad de los productos como el "autoclave" –se utiliza para esterilizar las conservas- el "peachímetro" -mide la acidez de las conservas- y el "refractómetro", que calcula la concentración de azúcares en los dulces.

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