Tres familias usurparon casas en el barrio «247 Viviendas»

Tres familias de humilde condición que no tienen una casa propia tomaron la decisión de ocupar viviendas que están a punto de ser finalizadas en el barrio «247 Viviendas», sobre la calle Benito Fernández, en el sector Este de la ciudad.
Una madre soltera con un niño, un matrimonio con dos chicos pequeños y otro matrimonio, con tres hijos, ingresaron en la medianoche del lunes a tres viviendas que serán entregadas próximamente.

A primera hora de la mañana funcionarios del Instituto Provincial de la Vivienda y de la Policía del Chubut, junto a funcionarios municipales, se hicieron presentes en el lugar. Por un trabajo de mediación se logró persuadir a las familias quienes, para el mediodía, ya habían desalojado las mismas.

Por la mañana se vivieron momentos tensos, ya que uno de los usurpadores, con un pedazo de vidrio de una de las ventanas que rompió para acceder a la vivienda, amenazó con cortarse las venas si es que no le brindaban una solución. Además se les cortó el servicio de agua y no se pudo preparar mamaderas a los bebés durante la mañana (a la noche sí tenían agua).

Los adjudicatarios de las viviendas no fueron comunicados de este percance, y los únicos que se hicieron presentes fueron los representantes de la empresa constructora.

Por la mañana, bien temprano, estuvieron en el lugar el presidente del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Gustavo García Moreno y el directivo Marcelo Berruhet, único que habría confrontado con uno de los ocupantes: «Te doy cinco minutos para que te vayas», le dijo éste.

El jefe de la Policía, Juan Ale, también estuvo en el lugar y pidió a los funcionarios que «oficien de mediadores» porque «la policía no va a sacar a la fuerza a nadie de este lugar».

MADERNA MEDIADOR

El que estuvo presente toda la mañana gestionando para que estas familias abandonen estas viviendas ocupadas ilegalmente fue el secretario de Desarrollo Humano y Familia, Adrián Maderna, quien no accedió al pedido de dinero que le pedían las familias, pero sí a brindarles la ayuda necesaria en lo que tiene que ver al pago de alquiler.

Una de las mujeres ocupó una de las casas junto a su hijo y una hermanita menor. No alquila, ya que vive con su madre, pero es madre soltera y beneficiaria del Plan «Trabajar para Incluír». Volvió a la casa de su madre, previa mediación del Municipio y se le ayudará a gestionar por una vivienda, estando recientemente inscripta en un plan.

El caso más conflictivo, el de un trabajador de la construcción de apellido Vidal que tiene dos niños y alquilaba una vivienda en barrio Oeste, también fue resuelto por Maderna. Este joven padre, el lunes será recibido en una dependencia del Gobierno Provincial, tal el compromiso asumido por Maderna.

También se le consiguió una vivienda a la tercer familia, que se fueron del lugar en horas tempranas.

NO TIENEN DUEÑOS

Vidal señaló que está desesperado por una vivienda y que él está inscripto desde hace tres años en el Instituto Provincial de la Vivienda. Trabaja en una empresa de la construcción y tomó la decisión porque no puede pagar más el alquiler de una finca en barrio Oeste.

«Para que nos ayuden parece que hay que tener muchos hijos o nos quieren conformar con colchones y frazadas», dijo Vidal, al señalar que está agradecido por las gestiones de Maderna «pero tuvimos que esperar un montón de tiempo para que nos atendiera. Ahora vino él».

«Nosotros pedimos una vivienda porque están acomodando a gente en las entregas. Yo conozco gente que tiene casa y que le vuelven a entregar vivienda». Según Vidal «a estas viviendas llegamos porque nos dijeron que estaban casi listas y por eso nos instalamos».

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