Más de tres mil efectivos estarán afectados en los comicios

Operativo para alta montaña
Sólo un domingo queda para que los tucumanos deban concurrir a las urnas a elegir sus representantes en el Congreso nacional. El 28 de junio se sabrá si la apatía ciudadana quedará reflejada en el cuarto oscuro o si los últimos días de campaña lograron sacar del letargo a la sociedad. A medida que se aproxima el día, el manto de sospecha sobre la utilización de "mañas" electorales para perjudicar o beneficiar a un candidato comienza a ser instalada por la oposición. Para evitar la manipulación de las urnas y garantizar el normal desarrollo del escrutinio, el operativo de seguridad está definido y listo para entrar en acción. Serán 3309 los uniformados que custodiarán las 3070 mesas que estarán disponibles para las elecciones, las que serán distribuidas en 366 locales.

En el despliegue participarán 335 militares, 536 gendarmes, ocho efectivos de la Fuerza Aérea, 30 de la Policía Federal y 2.400 efectivos de la Policía provincial.

Se prevé que haya para estas elecciones 27.281 nuevos ciudadanos que estarán en condiciones de votar en comparación a las elecciones de 2007, cuando los habilitados eran 952.949. Hoy las personas en condiciones de sufragar son 980.230. Las autoridades electorales agregaron 97 nuevas mesas respecto de las elecciones anteriores para contener a los nuevo sufragantes. Si bien el mayor despliegue para la distribución y la custodia de las urnas se dará entre San Miguel de Tucumán y Yerba Buena (ambas secciones electorales concentran el 42 por ciento de las mesas), el principal esfuerzo se dará como todos los años en las localidades de alta montaña.

Hacia Ancajuli llevarán dos urnas, una para cada sexo. La trasladarán en vehículos desde el Liceo Militar hasta la localidad de Chuscha, y desde allí los miembros del ejército seguirán unas 10 horas a caballo.

Hacia Anfama, recorrerán 50 kilómetros en autos hasta y Siambón, y desde allí deberán soportar unas siete horas a caballo hasta llevar las dos mesas. La tarea de trasladar las urnas hasta San José de Chasquivil se tornará más dura aún, dado que partirán el jueves 25 de junio para viajar alrededor de 11 horas a lomo de mula llevando las mesas masculina y femenina para que sus pobladores puedan cumplir con el derecho al voto.

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