Tres claves de por qué aún no afecta el dengue a San Juan.

La provincia es una de las 5 donde no se ha encontrado ni la enfermedad ni el mosquito transmisor, el aedes Agypti.
El jefe del Area de Control de Vectores del Hospital Rawson, Rubén Carrizo Páez, comentó cuáles son las 3 razones principales por las que no hay enfermos de dengue en San Juan ni se ha encontrado al mosquito vector, el aedes Agypti. Este brote epidémico afecta a 16 de las 23 provincias de la Argentina (ver infografía), ya dejó 5 muertes a su paso y hay 7.500 infectados en todo el país. Hasta ahora, ninguno en la provincia.

La razón más destacable, de acuerdo con Carrizo Páez, es que desde comienzos de marzo cuando la enfermedad se agudizó en el norte argentino no llegó mucha gente desde allá a San Juan. "La gran masa de personas que llegó desde el norte, lo hizo para trabajar en la cosecha, es decir, a mediados de febrero cuando allá no había muchos infectados", comentó el profesional. Y agregó "si esas personas que vinieron, llegaran a San Juan ahora, es probable que tuviéramos el primer caso de dengue importado en la provincia, pero por suerte llegaron antes de que allá existiera un brote más importante".

La segunda causa, dijo, "es que en San Juan tiene un clima desértico y el Aegypti prefiere los ambientes tropicales". Es que, para que este insecto habite y se reproduzca por sí solo, necesita de un clima húmedo. Además, en las zonas con bosques y humedad, el mosquito puede trasladarse volando (puede viajar vía aérea 400 metros) y usar en el camino el agua que queda en algunas hojas como criadero. En San Juan el mosquito sólo puede trasladarse dentro de un vehículo porque existen extensiones amplias muy áridas sin posibilidad de contener agua.

La tercera clave es simple, la que más pesa popularmente y la revela el mismo responsable de esta lucha en la provincia: "Hemos tenido suerte porque no ha llegado aún algún visitante con la enfermedad", dijo Carrizo Páez.

Por prevención, en las fronteras de San Juan se realizan controles en las rutas. En esos lugares, dentro de los colectivos, se utilizan unas mangueras para atrapar insectos adultos en vuelo y se pulverizan insecticidas que son inocuos para el humano en baúles, en el interior y por debajo de todos los vehículos que ingresan.

Además, se realizan fumigaciones en las bodegas de los colectivos que llegan a la Terminal de Omnibus desde las provincias del norte. Y se colocan y revisan las trampas para larvas que se ubicaron en todo San Juan.

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