Tres Arroyos al revés

Las dos primeras opiniones tratan sobre infraestructura urbana, y la tercera es de neto corte político.
1.- Cuando en todas las ciudades y centros urbanos del mundo, para agilizar el tránsito se ensanchan calles, avenidas, rutas y se proyectan autopistas, en Tres Arroyos achicamos las avenidas haciendo plazoletas al medio. Plazoletas además angostas, que si sorprenden a un vehículo cruzando las avenidas y pasa el primer carril, no puede frenar para pasar el segundo sin dejar la trompa del vehículo para que lo choque el vehículo que viene por el segundo carril, o dejar la cola del auto afuera para que lo colisione el que viene por el primer carril que ya había cruzado. Prueba de esto es que todos los días se producen choques y accidentes en los cruces de las avenidas, la mayoría de los cuales son reflejados en las noticias de La Voz del Pueblo, algunos de ellos graves. Tres Arroyos en estos años tuvo un crecimiento demográfico lento, pero no así el de cantidad de automotores y motos, que ha sido muy importante. No discuto la parte estética de lo implementado, pero sí su practicidad y el dinero invertido en algo que no soluciona el problema del tránsito seguro, sino que lo empeora.

2.- El otro tema que me preocupa son los cambios introducidos en la Plaza San Martín, hechos sin ningún debate previo, y que alteran sustancialmente el tránsito y la seguridad en Tres Arroyos. Cortar los pasajes internos para el tránsito de vehículos en la plaza principal me parece una aberración. Cambiar 100 metros de circulación sin ningún peligro por 200 metros llenos de obstáculos me preocupa. En esos 100 metros que se obstruyeron no había escuelas, negocios, viviendas, y además se comunicaban fluidamente las dos partes de la ciudad partidas por la Plaza San Martín. Ahora el tránsito de la avenida Moreno debe doblar por Lucio V. López, tomar la calle Sarmiento donde se encuentra ubicada la escuela de más matrícula de Tres Arroyos para llegar a la avenida Belgrano y entrar en la disyuntiva si se sigue por Quintana (donde hay otros dos colegios) o retomar la avenida para el Pasaje Dameno. Lucio V. López, Sarmiento, Quintana son todas calles con estacionamiento de ambas manos, por lo que el tránsito se hace más complicado. El 70% del tránsito que venía hacia el norte por la avenida Moreno seguía por la plaza, ahora todos deben volcar por el camino antes descripto. En los horarios pico, de entrada y salida de las escuelas, de los trabajos, etc., el tránsito en esas calles es caótico. El señor intendente mencionó que la vereda de la plaza que da a la calle Sarmiento iba a ser angostada y que se crearían dársenas para los vehículos. ¿Ese trabajo no era anterior a cortar la circulación de la plaza? ¿El Concejo Deliberante no tiene ningún tipo de responsabilidad en este tema? ¿Qué dice sobre estos puntos la Carta Orgánica de las Municipalidades?

3.- No estaba en Tres Arroyos cuando vino para un acto proselitista el presidente del PJ, pero mayúscula fue mi sorpresa cuando leí que había concurrido al mismo el intendente de Tres Arroyos elegido por amplia mayoría en representación del MV. ¿Qué tenía que hacer ahí el intendente de todos los tresarroyenses? No entendía nada. Hasta que leí en el diario que Ud. dirige las explicaciones del ingeniero Aprile, presidente del Movimiento Vecinal, que dice: "El MV ha asistido a todos los actos de carácter institucional y nunca a los que son de carácter partidario, ahora bien, en este caso, y en aras de que Tres Arroyos no se pueda ver afectado con algunas de las obras que se van a realizar puede haber una especie de licencia especial".

Señor intendente, usted es un hombre de campo, me voy a permitir la licencia en hablarle con términos camperos. Usted tiene el respaldo de los votos, no necesita que nadie le ponga el cuchillo en las costillas ni que le tironeen las riendas, para sacar alguna "ventaja" para Tres Arroyos. La democracia no se construye con aprietes ni con sobornos, se hace con los mejores pingos y tirando todos para un mismo lado.

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