Tres Arroyos dejó de cosechar 197 millones de pesos

La falta de agua y la menor aplicación de tecnología generó que en los campos del partido esta campaña se recolectaran 386.245,5 toneladas de granos menos que la pasada. Así lo revela un trabajo realizado por el ingeniero José Doeyo, en el que también se da a conocer que, en promedio, las hectáreas del distrito produjeron 88 dólares menos cada una. Son 52,5 millones de dólares que no están ni entrarán al circuito económico local
"En la calle no hay un mango". Desde mediados de octubre del año pasado -semana más, semana menos- esa es una de las frases más escuchadas en Tres Arroyos. Incluso, la falta de plata como tema vedette no perdió protagonismo en las charlas de café o en las mateadas ni cuando reapareció el dengue, o surgió la fiebre porcina, o Marcelo Tinelli puso al aire "Gran Cuñado".

A la hora de buscar las causas de la escasez de billetes que evidentemente está soportando buena parte de los tresarroyenses están los que se inclinan por echarle la culpa a la bendita crisis mundial (los menos) y los que entienden que la falta de circulante se debe a la pésima cosecha que tuvieron los productores locales.

Un trabajo elaborado por el ingeniero agrónomo José Doeyo, asesor de la Cooperativa Agraria, sobré los números que está dejando la campaña agrícola que finalizará los próximos días aporta algunos datos que sirven para explicar la frase en cuestión. La conclusión más importante a la que llegó el técnico tras analizar dinero invertido y kilos recolectados es que en comparación al ciclo 2007/08, los productores tresarroyenses cosecharon 386.245,5 toneladas menos. ¿De cuánta plata estamos hablando? De 196.894.461 pesos o si prefiere, de 52.505190 dólares.

Eso es lo que las hectáreas productivas del distrito dejaron de producir, es decir, lo que los chacareros dejaron de ganar, es decir dinero que en una buena proporción no está ni estará en el circuito económico del partido. Además, obviamente, a muchos productores esa merma de kilos se le tradujo en haber terminado la campaña agrícola con los números en rojo.

El trabajo

Para realizar el informe, Doeyo se basó en estadísticas oficiales y estimaciones privadas de los diez cultivos principales del partido (trigo pan, trigo candeal, cebada, avena, colza, alpiste, girasol, soja de primera, soja de segunda y maíz). En tanto, para calcular los precios tomó los valores con los que los mercados cerraron el viernes, a los que les restó el 15% en concepto de flete y gastos de comercialización (en el girasol la quita fue del 12% por la bonificación de materia grasa).

Entonces, comparó los datos de cuántas hectáreas se habían sembrado y cuánto se había cosechado de cada uno en el ciclo 2007/08 con la campaña actual (en el caso de la soja y el maíz el rendimiento promedio es estimativo porque todavía se está realizando la trilla).

El análisis del asesor de la Agraria muestra algunas perlitas interesantes, como que el trigo sigue siendo el cultivo más importante de la zona (178 mil hectáreas), mientras que el girasol, el otro producto típico de estos campos, fue el que más plata dejó de generar: 33.723.600 dólares. ¿La soja? En el distrito se sembraron 7800 hectáreas menos (2.504.889 dólares que no se obtuvieron).

Y para los más entendidos, es clave el dato de los rendimientos promedio de los cultivos más importantes: trigo, 21 quintales; cebada, 32,5 quintales; girasol, 0,8 quintal; soja de primera, 1,2 quintales.

Seca y Gobierno

A la hora de hacer una lectura de los datos, lo primero que salta es el factor climático. Los pésimos rendimientos están íntimamente relacionados con la intensa sequía que arrancó en octubre, que inclusive generó que lotes de soja y girasol quedaran sin sembrar. A eso se le sumó el coletazo del conflicto con el Gobierno: la ausencia de políticas que incentiven la producción, la intervención de los mercados, la falta de previsibilidad del negocio y el fuerte aumento de los insumos hicieron que muchos productores aplicaran menos tecnología.

El cóctel generado por las cuestiones climáticas y políticas hizo que en promedio, las 596.288 hectáreas del distrito (se tiene las productivas y las no productivas) produjeran 88 dólares menos cada una.

Si bien los números son feos, Doeyo explica que seguramente tendrían que ser peores: "No se tuvo en cuenta la diferencia de precios de los que granos que había entre un año y otro". Y cierra con otro dato antipático: "Con los rendimientos promedio que tomamos del trigo pan, del candeal, la cebada, el girasol y la soja, todos los márgenes brutos dan negativos".

En la calle no hay un mango...

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