Tres años de peleas, veedores y denuncias

La lucha por el control de Telecom empezó en 2007; motivó intervenciones de la SEC y de Berlusconi
El conflicto por el control de Telecom Argentina lleva ya tres años, en los que acumuló intervenciones, fallos, renuncias, veedores, acusaciones, ofertas de compra, una investigación de la SEC, la intervención de la Corte Suprema y cartas entre presidentes.

Todo empezó en 2007. Ese año, Telefónica y un grupo de empresas italianas conformaron el grupo Telco, que compró más del 22% de las acciones de Telecom Italia. La operación no gustó a los socios argentinos de Telecom: el grupo Werthein, que tiene el 50% de Sofora (la empresa que controla a la operadora), y elevó sus preocupaciones por la competencia en el sector con comunicados a la Bolsa, que pusieron en evidencia la mala relación entre los accionistas.

Los W también hicieron presentaciones ante la Justicia para anular las decisiones del directorio y la opción de compra que tienen los italianos sobre sus papeles. Ese call de compra fue congelado por el Gobierno.

Este último comenzó a intervenir en el conflicto tiempo después de cerrada la operación: envió veedores en 2008 y en 2009, y las autoridades determinaron que la operación ponía en jaque la competencia. Incluyeron un análisis de la Secretaría de Comunicaciones, que advirtió también la violación de los pliegos de licitación de la telefónica estatal Entel.

En el camino, llegó la renuncia de Carlos Felices al cargo de presidente de Telecom Argentina. También se acumularon órdenes del Gobierno que congelaron los derechos políticos de los italianos en la compañía y luego fueron victoriosamente apeladas por la empresa.

En la historia también existe una carta del propio primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a la presidenta Cristina Kirchner, en la que defendió los intereses de Telecom Italia. Luego vino la intervención de la Corte Suprema, que decidió juntar todos los procedimientos judiciales que se tramitaban en los diferentes fueros para definir uno que se hiciera cargo. Esto todavía no fue resuelto. Más reciente aún es la intervención de la Securities Exchange Commision (SEC), la Comisión de Valores de Estados Unidos, que en diciembre inició una investigación reservada sobre el trámite de la venta para determinar si existe la intervención del Gobierno en la operación y una violación de las leyes federales de ese país.

Los últimos capítulos de la contienda se escribieron en los primeros días de este año. El 7 de enero el Gobierno anunció el cronograma de desinversión que debería cumplir Telecom Italia, con un plazo de un año para la venta (vence el 25 de agosto). El mismo día determinó multas por más de 230 millones de pesos para todos los participantes de Telco. Hoy Telecom Italia negocia la venta de sus acciones con varios interesados: Eduardo Eurnekian y Ernesto Gutiérrez, el Grupo Clarín, Cóndor Inversiones, Pegasus, el transportista Alfredo Román y el fondo Geneviéve

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