Tregua para negociar y avanzar con el canje

Tal como explicó Página/12 ayer, la suspensión temporal del embargo debe interpretarse como "una tregua". Así lo explicó el secretario de Finanzas, quien espera que el canje siga adelante. "Los acreedores no consultan por el embargo", aseguró.
Esto es una tregua, no una vuelta atrás." Esa es la respuesta en la que coincidieron ayer fuentes de Economía y del Banco Central al explicar la suspensión temporal al embargo de las cuentas de la autoridad monetaria en Estados Unidos que dispuso el juez de Nueva York Thomas Griesa. El controvertido magistrado dispuso anteayer otorgarle al Estado argentino y a los fondos buitre un plazo de 72 horas para que se pongan de acuerdo. La decisión de Griesa permite, mientras se trabaja en una solución entre las partes, que no se siga incrementando el monto embargado. No obstante, el Central continúa sin poder operar con la Reserva Federal y los 106,8 millones de dólares permanecen congelados, según explicó a este diario una alta fuente del organismo monetario. A pesar del ruido político, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, aseguró a Página/12 que no recibe consultas por esa situación. "La única pregunta que nos hacen es si vamos a hacer o no el canje, y la respuesta es sí", ratificó.

Luego de que se conociera la decisión de Griesa , en el Palacio de Hacienda interpretaron que el Central podría volver a utilizar sus cuentas en Estados Unidos. La "impresión" que los letrados manifestaron a Economía era que los fondos ya embargados –los 105 millones de dólares que existían desde 2006 y los 1,8 millón que agregaron esta semana– se mantenían congelados, pero que se permitía al Central operar con las cuentas de la FED sin riesgo. El argumento era que Griesa había manifestado "no dañar la operatividad del Banco Central". Sin embargo, el gesto del juez no fue tan generoso y sólo buscó abrir una instancia de diálogo. "La suspensión por 72 horas no cambia en nada la situación", dijo un colaborador del titular del Central, Martín Redrado.

A pesar de que la decisión del magistrado del distrito sur de Nueva York deja abierta la puerta a una negociación, no implica un retroceso en el fallo. Si bien el monto embargado no se incrementará durante las próximas horas hasta que finalice la tregua, en el Central sostienen que "hoy no se puede girar un solo dólar a esas cuentas sin que queden congelados".

"Estamos en la misma situación que antes, pero somos optimistas en que se destrabará el embargo", manifestó a este diario la fuente. Es por eso que el organismo monetario debió canalizar todas sus operaciones cambiarias de ayer a través del Banco de Basilea.

"En concreto, retrotrajo el statu quo respecto de las cuentas del Banco Central al estadio previo al embargo, que es muy distinto a lo que se publicó en algunos medios respecto de una eventual ampliación de la medida", afirmó Lorenzino. Según explicó, la convocatoria que hizo Griesa a partir de una "manifestación espontánea de los abogados del Banco Central" permitió ganar "tiempo" para que las partes lleguen a "un acuerdo sobre el alcance de la medida". En el Palacio de Hacienda reiteraron que un posible acuerdo sería aceptar el embargo que se mantenía sobre 105 millones de dólares e, incluso, incorporarles los 1,8 millón que el juez neoyorquino dispuso. El monto sería insignificante –dado que los 105 millones se encuentran embargados desde 2006–, pero el Central podría volver a utilizar las cuentas en Estados Unidos y Economía continuar con el canje de deuda con los tenedores que no entraron en 2005.

Al respecto, Lorenzino manifestó a Página/12 que "no cambian los tiempos ni las condiciones del canje". "Los parámetros de la oferta ya están y son los que estableció el canje de 2005", agregó. De todas maneras, el desplome de los títulos públicos de los últimos días complica el panorama y podría llegar a retrasar la operación. Según reconoció el ministro de Economía, Amado Boudou, el contexto actual no es el más propicio para seducir a los bonistas. Es por eso que, a través de compras oficiales de títulos a ofrecer en el canje, se empezó a apuntalar sus precios, mientras se espera la respuesta a la reapertura del canje presentada ante la SEC, órgano regulador de la Bolsa de los Estados Unidos.

El secretario de Finanzas manifestó que la actual situación litigiosa no lo sorprende, ya que "existía desde antes; antes del Fondo del Bicentenario y antes del embargo". "El diseño del canje se hizo antes de que existiera este escenario. Lo han intentado en el pasado y lo volverán a intentar en el futuro", previó Lorenzino.

La apuesta de Economía es encontrar una solución al conflicto, tanto por el embargo como por la interna Redrado-Casa Rosada, antes de que la SEC y también los reguladores europeos aprueben la propuesta. Según los cálculos de Economía, todo esto estaría listo para principios de febrero. Obviamente, va a depender de que los bonos locales logren recuperarse y las tasas se retrotraigan a niveles de un dígito antes de ese momento. En tanto, Lorenzino continuó con las reuniones técnicas previstas con los bonistas externos. El funcionario aseveró que no recibió consultas "sobre el conflicto institucional" de los tenedores europeos con quienes se reunió en Londres.

El titular de la cartera de Finanzas separó de los bonistas que muestran voluntad de acuerdo a los que sólo buscan litigar. "Lo que ahora está sucediendo a partir de la discusión del Fondo es una lucha de acreedores en la que se ponen trabas entre ellos", opinó. Por su parte, fuentes oficiales reiteraron que no habrá modificaciones en el decreto que estructura el Fondo del Bicentenario, dado que servirá para "mostrar la voluntad y la capacidad de pago" del país.

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