Trece de los veinte intendentes del PJ, dispuestos a ser candidatos

Dijeron que podrían encabezar las listas de concejales en sus distritos. Tres aseguraron que no competirían y el resto no se decidió.
El fervor no sobra. Pero les alcanza con el pragmatismo y la perenne capacidad de repentización para olfatear dónde conviene pararse. Trece de los veinte intendentes peronistas del conurbano le confirmaron a Clarín que están dispuestos a encabezar las listas de concejales en sus distritos en las elecciones del 28 de junio.

No es que los haya invadido una súbita vocación legislativa, desde ya. Apenas se trata de ofrecer un gesto de fidelidad kirchnerista sumándose al insólito operativo de las "candidaturas testimoniales" que está dispuesto a encabezar el propio gobernador Daniel Scioli como postulante a diputado.

Todo comenzó, precisamente, cuando el miércoles pasado, en una reunión en Lanús con los intendentes de la tercera sección electoral (que incluye a partidos del sur y oeste del Gran Buenos Aires), Scioli confirmó que estaría dispuesto a reforzar la boleta del oficialismo, que necesita como el agua una victoria en la provincia de Buenos Aires.

Los intendentes quedaron sorprendidos por la jugada. Baldomero "Cacho" Alvarez de Olivera (Avellaneda) y Francisco "Barba" Gutiérrez (Quilmes) ofrecieron enseguida estampar sus nombres en las boletas de sus distritos como una muestra de lealtad a Néstor Kirchner, que tiene bien fundadas sospechas de que muchos intendentes juegan a dos puntas, entre el peronismo "oficial" y el disidente.

Durante el fin de semana se fueron sumando otros nombres, sobre todo de la misma primera sección. "Si hay que ser portero de escuela, estaremos todos de guardapolvos y colgados de la campana", dijo el intendente de San Vicente, Daniel di Sabatino. Pero la mayoría fue menos enfática. "Yo ni pienso en ser candidato, salvo que Kirchner me lo pida", le dijo un intendente de la zona oeste a los suyos. Varios otros se expresaron de manera similar.

En la primera sección (que incluye partidos de la zona) prolongaron el silencio. Hugo Curto (Tres de Febrero) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) alzaron la voz para oponerse.

Aunque Curto dio una voltereta en el aire y ayer dejó trascender que "si hace falta, podría ser candidato" (algunos de sus colegas afirmaban que un furioso llamado que habría recibido el fin de semana desde El Calafate lo había inducido al cambio). Otro que se dio vuelta fue Juan José Mussi (Berazategui).

A cambio, Alberto Descalzo (Ituzaingó) le confirmó ayer a Clarín que no le parece conveniente su candidatura y tampoco la de su esposa, como había trascendido. Cariglino, en cambio, cree cumplir con su hermano en la lista de diputados provinciales.

De cualquier manera, importantes voces del peronismo bonaerense confiaron ayer que Kirchner podría darse por satisfecho con las manifestaciones públicas de fidelidad y desactivaría la presión por las "candidaturas testimoniales".

Más probable es que algunos intendentes con buena imagen del interior provincial se sumen a las listas de diputados y senadores provinciales de su sección. Pero estos sí asumirían la banca por la que competirán en junio.

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