El Trébol padece el abandono municipal y espera el asfalto prometido

Fomentistas solicitaron dar a conocer a través de EL CIVISMO los reclamos que tienen muchos vecinos pero también una serie de logros que vienen demostrando en la sede social desde que asumieron la conducción de la entidad hace 3 años.
Los fomentistas de El Trébol se encuentran con un dilema. Mientras la sede social luce como en sus mejores épocas, deben convivir con la desilusión de muchos vecinos que se alejan de la entidad al ver que las obras prometidas en el barrio nunca llegan. Y aunque resulte imposible para la entidad barrial asfaltar calles, desmalezar baldíos o efectuar trabajos de cuneteo, muchos no lo entienden así y optan por dejar de colaborar al considerar que la comisión directiva no consigue que el municipio atienda reclamos básicos.

En otras palabras: puertas adentro la sociedad de fomento avanza pero afuera ya es otro cantar. El presidente de la institución, Aníbal Peñalva, por un lado agradeció a la intendenta (y vecina del barrio) Graciela Rosso por el subsidio de 4 mil pesos entregado en su oportunidad. Con ese dinero, ampliaron la capacidad del salón de eventos y con recursos propios pintaron la sede, colocaron una nueva red eléctrica, compraron sillas de hierro tapizadas, matafuegos, cambiaron el machimbre del techo, adquirieron ventiladores de pared, chapas, coquetas tulipas y están en etapa de construir nuevos baños o hacer una carpeta de cemento como se merece la entidad.

Sin embargo, por otro lado, Peñalva reconoce que muchos vecinos dejaron de ser socios. "Se borran porque no ven realidades concretas: reclaman permanentemente por el asfalto o por las calles que son un desastre".

Hoy el orgullo de los fomentistas pasa por la recuperación de la sede. "La intendenta es testigo de lo que era esto. Cuando vino por primera vez, las telas de arañas colgaban en la cabeza de todo el mundo".

"Hace 3 años agarramos una sociedad de fomento destruida, con deuda de gas y luz, se caía a pedazos, no funcionaba nada. Para sacarla adelante necesitamos del apoyo de los vecinos pero para tener ese apoyo necesitamos algo de la Municipalidad. Por ejemplo, una máquina que venga una semana a trabajar", afirmó el vicepresidente, Juan Malmoria.

UN SECTOR ABANDONADO

Todo el esfuerzo que lleva adelante la actual comisión directiva choca con el malestar de muchos vecinos que se sienten olvidados por parte del municipio. "La bronca grande que tenemos es el monte de Rossi Montero porque no se preocupan por cortar el pasto", dijo Malmoria. Y agregó que una consecuencia directa de esta desidia se refleja en la invasión de mosquitos y la aparición de "sapitos con colas" que encuentran su caldo de cultivo en las zanjas cubiertas de agua y otras sustancias tóxicas como tintas y grasas que arrojan empresas textiles y talleres de la zona.

Otro asunto que desvela a los fomentistas es la falta de recolección de ramas y pastos. A causa de ello, un día estuvieron sin luz porque un incendio intencional quemó una pila de ramas y el fuego alcanzó el cableado de la Cooperativa y de la televisión paga.

El estado de las calles sin pavimentar y la promesa de asfalto, también lidera la lista de prioridades en El Trébol. "Faltan 28 cuadras de pavimento que están comprometidas", recordó Peñalva, aunque a esta altura desconoce cuándo puede llegar a concretarse ese compromiso asumido por la intendenta delante de sus vecinos en 2009. "Con el pavimento y la limpieza somos Gardel", añadió. Malmoria, con más de 40 años como fomentista, apuntó: "Con que nos arreglen las calles y corten el pasto los vecinos vuelven a tener confianza".

Casi calcados

El intendente Sallaberry antes, durante y después del golpe militar, el interventor Amado y los electos Rampazzi, Prince, Rosso o el ahora interino Mosca no tienen, al menos, para el experimentado fomentista Juan Malmoria, muchas diferencias. Desde su óptica, el barrio El Trébol está igual que siempre o incluso más postergado que nunca. "Desde 1967 cuando ingresé a la comisión de fiesta hasta ahora es como si hubiese estado siempre el mismo", dijo.

Fuente de ingresos

El subsidio fue bien recibido y se tradujo en obras. El aporte de los socios es casi simbólico porque no llegan a 80 personas quienes abonan 2 pesos de cuota cada mes. Sin embargo, una fuente de recursos es el alquiler del salón para eventos sociales como fiestas de cumpleaños, bautismos o casamientos. Otro proyecto de la comisión directiva es generar un espacio para reuniones de personas mayores que no tienen opción para entretenerse.

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