La travesía del decreto que provocó el paro rural

Fue escrito por Kirchner y Zannini en Olivos
El texto del veto presidencial de la emergencia agropecuaria bonaerense, norma que desató el paro actual del campo, puso en riesgo su publicación el martes pasado, como quería la presidenta Cristina Kirchner, para tumbar, sin vueltas, la rebaja de las retenciones en 37 distritos de la provincia de Buenos Aires.

¿El estilo fue resistido? Nada de eso. Sucede que los detalles de redacción demoraron al ex presidente Néstor Kirchner y a su secretario legal y técnico, Carlos Zannini, que terminaron de redactarlo muy tarde en la residencia de Olivos.

Es que la prosa, con declamaciones y descalificaciones políticas, inédito en los decretos, debía ser parte de la guerra desatada por Kirchner contra la Comisión de Enlace y el campo. Kirchner dijo que irá por todo. Pero el decreto se terminó de firmar a la medianoche del lunes, según confiaron a LA NACION fuentes de la Casa Rosada. Y llegó a la imprenta del Boletín Oficial a la una de la madrugada del martes, para ser publicado ese mismo día con el número 1128/09.

"Kirchner y Zannini lo tuvieron hasta tarde en Olivos. Se está convirtiendo en costumbre que los decretos se envíen tarde al Boletín", dijo un secretario de Estado.

Con esa norma, Cristina Kirchner vetó el artículo 4 de la ley 26.511, que disponía la rebaja por 180 días de las retenciones a las exportaciones de granos en 37 distritos de la provincia de Buenos Aires, como parte de la emergencia agropecuaria.

"Sacar ventaja de errores ajenos puede ser una expresión de «picardía política», pero intentar movilizar a los productores en defensa de un artículo de una ley que claramente contradice los acuerdos parlamentarios que dieron marco a su aprobación es un acto de «bajeza política» y «mala fe parlamentaria»", señaló el decreto.

Consultados por LA NACION ex funcionarios del área legal y técnica, los decretos nunca recibieron prosa tan rica en calificativos, y menos del Presidente o del secretario de turno. "Desde Alfonsín hasta Duhalde, la ley sancionada del Congreso iba al ministerio respectivo y, si éste consideraba un veto, total o parcial, el decreto lo redactaba el área legal de cada ministerio, salvo que fuese una norma muy política. Ese texto llegaba a Legal y Técnica, se corregía y se mandaba", confió un ex funcionario.

"Nunca lo redactaba el secretario mismo. Si no, los abogados de asuntos jurídicos de cada ministerio. Ahora Zannini escribe todo. Y a veces, con letra de Kirchner", completó un hombre del área.

El antecedente inmediato al estilo jurídico-narrativo fue una norma de 2007. El 16 de mayo, el entonces presidente Kirchner firmó el decreto 539 por el cual echó a dos funcionarios vinculados a la causa de presuntas coimas del caso Skanska: el entonces presidente del Enargas, Fulvio Madaro, y el ex gerente de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, leyó el texto esa noche ante la prensa. Narraba que el fiscal Carlos Stornelli, que investigaba la causa, se había comunicado por teléfono con el ministro del Interior de ese entonces, Aníbal Fernández, "para anticiparle que colaboraría con la campaña de Daniel Scioli" para la gobernación bonaerense y consignaba que agregó: "Me los llevo puestos a Madaro y Ulloa". Stornelli terminó siendo el ministro de Seguridad de Scioli.

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