"La trata de personas comparte los dividendos y la ruta con la soja"

Para referentes de organizaciones no gubernamentales, esta práctica delictiva se "desarrolla" en las zonas con alto potencial económico. Los caminos de la Mesopotamia argentina se convirtieron, en el último tiempo, en el paso obligado para el traslado y "adiestramiento" de las víctimas. Desde la sanción de la Ley que protege y previene este tipo de delitos, "se ha avanzado mucho, pero resta mucho más aún por hacer", dijo la diputada correntina "Marijó" Areta.
La trata de personas es un delito en franco aumento. Así lo ratifican numerosos estudios e investigaciones llevados a cabo por organismos no gubernamentales, gubernamentales nacionales e internacionales. Tanto que se especula que en poco tiempo más sería uno de los dos crímenes que mayor cantidad de dinero moviliza, hasta ahora es el tercero precedido del tráfico de armas y de drogas.

Argentina también es un territorio propicio para que se cultive este delito. Y como parte del territorio nacional, Corrientes tampoco está exenta de esta situación. Un informe difundido por la Red Alto a la Trata y elaborado por UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) de Argentina, Bella Vista y Paso de los Libres son consideradas como zonas de tráfico de menores que son explotados sexualmente en el país.

El estudio señala que en ambas ciudades se retiene a los menores por algunos días para prepararlos antes de enviarlos a sus lugares definitivos de explotación, un gran porcentaje de las víctimas son mujeres, alrededor del 95%.

Claudia Lascano, referente de la organización misionera Coalición Alta a la Trata, dijo a "época" que esta práctica delictiva tiene directa relación con el nivel económico de los potenciales clientes. "No es casual, por ejemplo, que en gran medida los prostíbulos y whiskerías donde son alojadas las víctimas de trata, están ubicadas en ciudades económicamente importantes", puntualizó.

Según los registros que posee la Coalición, la relación es tan íntima y directa que está emparentada con la ruta de la soja. "Muchos de las ciudades en las que se desarrolla el comercio sexual con víctimas de trata pertenecen a la zona de la Pampa Húmeda y, a partir de ahí, se expande a todas las otras en que existe un desarrollo económico", dijo Lascano.

Estas consideraciones coinciden en gran medida con las señaladas por el informe de UNICEF al señalar que la mayoría de las víctimas de explotación sexual comercial son llevadas a Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Lascano recordó una vez más que una de las rutas de prostitución infantil sale de Misiones, desde donde se provee niños, niñas y adolescentes al país y al exterior. La provincia vecina es proveedora y la Triple Frontera, una suerte de paraíso de los criminales que se dedican al comercio sexual. De acuerdo al modus operandi, se podría decir que operan en red y buscan menores en esta provincia para "exportar" a otras, a distintos países e incluso a Europa.

Porque no sólo hay una ruta de tráfico de niños interna sino también internacional.

Según UNICEF, la zona de la Triple Frontera y sus alrededores hay más de 3.500 menores de 18 años que sufren algún tipo de violencia sexual, desde abusos en sus casas hasta explotación comercial en lugares cerrados.

En el caso de Paso de los Libres, resulta lugar para enviar los chicos al exterior pero también para que vayan a otras provincias argentinas. Por su parte, Bella Vista es sitio estratégico para cruzar los menores hacia Santa Fe, un lugar que concentra altos índices de explotación sexual infantil.

En estas ciudades se retiene a los menores por algunos días, para luego mandarlos a su destino final en muchos casos drogados y con prácticas en prostitución para que lleguen con experiencia al lugar definitivo.

Otras provincias de paso son Resistencia y Las Palmas (Chaco); Clorinda (Formosa) Alberdi (Paraguay), Irigoyen, San Pedro, San Antonio y El Soberbio (Misiones).

El informe agrega que resulta difícil evitar el tráfico y la trata de estos chicos porque si los gendarmes que están en los pasos fronterizos sospecharan que un niño es víctima de trata o tráfico; si está con su padre o tutor y no tiene un pedido de captura, no puede impedirle que cruce la frontera.

Además, los intermediarios no buscan a cualquier menor, tratan de reducir la posibilidad de que alguien los busque o reclame, generalmente son chicos en situación de calle, niños y niñas de familias en situación de exclusión, con problemas de violencia, adicciones y falta de educación.

Pasos dados, pasos a seguir

En relación a la implementación de la Ley de Trata de Personas, la diputada nacional por Corrientes, "Marijó" Areta puntualizó significó "un paso importante para combatir actos que antes no tenían tipificación penal, lo cual facilitaba la impunidad".

Con respecto a los resultados obtenidos señaló: "A un año y medio de la sanción de la Ley, 400 personas fueron rescatadas, hay más de 20 procesamientos efectivos, aunque aún es necesario efectivizar acciones que brinden tratamiento efectivo e integral a las víctimas".

Asimismo indicó que hoy dijo, "es preocupante la situación de vulnerabilidad en la que se hallan muchas mujeres, niñas y jóvenes que a causa de la pobreza muchas veces caen en manos de las redes de explotación sexual".

Las trágicas sendas del delito

Un informe de la Red Nacional Alto al Tráfico y a la Trata asegura que "la Ruta 14 ofrece facilidades para el tráfico de personas porque posee puntos ciegos para un rápido escape a otras provincias y un acceso al cruce de frontera".

Ruta Nacional 14 "General Agustín P. Justo" nace en la localidad de Ceibas, Entre Ríos, en confluencia con la Ruta Nacional 12, y en su camino bordea al río Uruguay culminando en la ciudad de Bernardo de Irigoyen, Misiones.

Es una de las más transitadas del país, al ser el punto de entrada para el tráfico comercial desde Brasil. "La Ruta 14 forma parte de una de las rutas de trata más importantes del país", señala un informe publicado por momarandu.com.

"Existen 101 prostíbulos en Entre Ríos", aseveró el titular de la División contra la Trata de Personas de la Policía de Entre Ríos, Victorino Borré, quien especificó que los dos más grandes se encuentran en Concepción del Uruguay.

Actualmente, se están abriendo nuevos reductos en los departamentos de Colón y Gualeguaychú. En tanto, la Red Nacional Alto al Tráfico y a la Trata denuncia operaciones y raptos en el Norte argentino.

La organización no gubernamental advirtió que "muchos bares y whiskerías funcionan en áreas de ruta, y se los deja librados exclusivamente al control policial", y cita como "parte del circuito del tráfico a Paso de los Libres y Mercedes".

Las ciudades de más de 5.000 habitantes por las que pasa esta ruta de Sur a Norte son Entre Ríos, Islas del Ibicuy, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Colón, San José (Km 156) y Villa Elisa.

También pasa por Concordia, Federación y Chajarí. Sólo en Paraná la red detectó 13 prostíbulos, 14 en Gualeguaychú y 15 en Chajarí. "La costa del Uruguay es el lugar elegido para este delito más que la costa del Paraná", señala la organización.

Una fecha para recordar con los datos sobre la mesa

Ayer, 23 de septiembre, se conmemoró el Día contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niños y Niñas que fue instaurado en Daka-Bangladesh en 1999 por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas. La elección del día se inspiró en una ley impulsada por el socialista Alfredo Palacios, en Argentina, en 1913.

En Argentina, el Programa de asistencia para las víctimas de la trata de personas de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) asistió a un creciente número de víctimas desde 2005, señala un informe publicado por el diario porteño Página 12.

Según indica, en 2005 se asistieron a 46 personas; en 2006 fueron 77; en 2007, 107; en 2008, 150 personas y durante el periodo enero – julio 2009, 130. Si se analizan los casos asistidos en función del sexo, hasta 2008 el 100% de los casos asistidos por explotación sexual correspondió a mujeres.

. Recién este año se asistió el primer caso de explotación sexual masculina (travesti). Por otra parte, los casos de trata con fines de explotación laboral señalan una mayor participación de las mujeres.

En cuanto a la edad de las víctimas, el 41% de los casos asistidos fueron mujeres entre 22 y 30 años; en segundo lugar, el 37% fueron mujeres entre 18 a 21 años y por último se encuentra el grupo de niñas y adolescentes y las mujeres mayores de 30 años representan el 22% restante.

Para evitar que más personas sean víctimas de este delito o que aquellas que lo fueron no caigan en una re-victimización es indispensable generar las condiciones para modificar sus condiciones de vida.

En este sentido, desde el año 2002, la OIM implementa en Argentina el Programa de Asistencia a las Víctimas de Trata (Programa AVT) que provee asistencia integral a quienes padecen este delito.

A su vez, a través de diversas actividades promueve la capacitación de distintos actores sociales, sobre todo funcionarios públicos, y realiza campañas de información pública para concientizar a la población sobre esta problemática.

En este sentido, la OIM considera que este tipo de conmemoraciones son útiles sobre todo para colocar el tema en la agenda mediática y promover así que la ciudadanía tome una mayor conciencia sobre este grave problema y poco a poco se eviten nuevas víctimas y quienes padecen este tipo de sometimiento encuentren la ayuda necesaria para liberarse de la explotación y combatir este delito.

Proponen línea telefónica para denunciar

La diputada nacional Cecilia Merchán presentó un proyecto de ley que propone la creación de un sistema de atención telefónica para denunciar casos de trata de personas en el país.

La línea operaría a través del número 915, brindaría atención las 24 horas del día y funcionaría bajo la órbita de la Corte Suprema de Justicia.

Las llamadas serían gratuitas tanto desde teléfonos públicos, privados como desde celulares. La central telefónica estaría capacitada además para recibir datos a través de mensajes de texto. Las denuncias podrán ser anónimas. En caso de que el denunciante se identifique, la identidad de la persona será reservada en todo el proceso judicial. Un punto importante es que el personal policial no tendrá acceso a los datos de los denunciantes.

La Corte Suprema llevaría un registro de las llamadas telefónicas y de los mensajes de texto recibidos que serán archivados por 50 años "a fin de establecer y mantener una base de consultas de datos".

"Que el sistema funcione en el ámbito de la Corte Suprema evitará que las denuncias no se extravíen intencionalmente en la policía u organismos estatales vinculados con las redes de tratantes", explicó la legisladora nacional.

Además, el proyecto contempla la realización de una campaña para difundir la existencia de este número, reforzándola especialmente en el ámbito educativo. "Creemos que es importante generar herramientas sencillas que ayuden a esclarecer estos delitos y colaboren en el rescate de las víctimas, especialmente, en los casos de las mujeres explotadas sexualmente que se encuentran en situación de esclavitud", sostuvo Merchán.

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