"No se trata de pagar para contaminar porque es barato"

Diez sanciones, a seis industrias que funcionan en Bahía Blanca, se han impuesto en lo que va del año. Olores molestos resulta la falta más frecuente.

En lo que va del año, el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) aplicó, en Bahía Blanca, multas por un total de 158.662,26 pesos. El monto mayor recayó en Oleaginosa Moreno, que deberá pagar 57.635,96 pesos, por la falta de un sistema de aspiración y el deterioro de chapas en zonas de carga y descarga.

Petrobras Energía recibió tres sanciones, dos por olores molestos y otra por no cumplir con el plan de monitoreo, que totalizan 28.951 pesos.

Ante la infrecuencia en el monitoreo de material particulado, Cargill fue multado en 16.951,75 pesos, y por olores molestos, en dos oportunidades, en 12 mil.

Sermat, por su parte, deberá pagar 27.122,80 (falta de libro de operaciones de residuos especiales y de matafuegos, entre otras deficiencias), mientras que PBB Polisur registra dos penas de 10 mil y 6 mil pesos, respectivamente.

Las infracciones fueron constatadas por agentes del Comité Técnico Ejecutivo (CTE) municipal y las penas, establecidas por la Dirección Provincial de Controladores Ambientales de la OPDS, organismo que, desde el 11 de diciembre de 2007, está a cargo del abogado bahiense Guillermo Marchesi.

"No se trata de pagar para contaminar porque resulta barato", dijo Marchesi a este diario. Y explicó que la idea central es lograr la adecuación de las industrias a las normativas, "para bajar el impacto ambiental a lo más mínimo posible"; de lo contrario, advirtió que el mecanismo de la multa puede usarse con otros criterios y entonces se prefiere pagar 20 mil pesos de multa a invertir mucho más en ajustar funcionamientos.

"Por eso, más allá de las multas, se establece un cronograma de adecuación con plazos puntuales. La clave está en corregir el conflicto que contamina. La solución a un problema ambiental, bajo ningún punto de vista se limita a la imposición de la multa. Esta llega por añadidura y porque está establecida por ley, pero el criterio es corregir. No queremos, insisto, que todo termine convirtiéndose en un pago para contaminar y que a la empresa eso le resulte barato", afirmó.

El funcionario bonaerense aseguró que las industrias radicadas en Bahía Blanca se muestran predispuestas a corregir, y que, por la magnitud y complejidad del Polo Petroquímico, hay buenos controles, pero hacen falta más. Al respecto, dijo que evalúa 12 nuevas actas de infracción para la imposición de multas y que otras tantas se tramitan en el área de Gestión Jurídica.

Respecto de las regiones más problemáticas por sus características, Marchesi se refirió a la cuenca Matanza-Riachuelo y al polo de Dock Sud y Ensenada.

En cuanto a los procedimientos, el director explicó que las sanciones se establecen según la gravedad de la falta y la reincidencia. En cuanto a las multas, estas pueden ser apeladas ante los juzgados correccionales en turno del departamento judicial donde la industria ha constituido su domicilio, y que estos pueden confirmar o revocar las penas.

De todos modos, Marchesi aclaró que, en Bahía Blanca, hay empresas que asumieron sus responsabilidades y pagaron las multas; tales los casos de Petrobras y Cargill.

Dato.

Por medio de un convenio de delegación de facultades, las inspecciones e imputaciones son responsabilidad del CTE municipal, pero el poder de sancionar sigue reservado a la Provincia.

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