Trasladaron a la cárcel al escurridizo Mengo, después de estar 5 meses prófugo

Está acusado de liderar la banda que evadía impuestos a través de maniobras con personas indigentes, en la causa donde también está imputada la abogada María Pía Cardoso. Hacía poco que estaba en Mendoza
Desde el 26 de agosto, un grupo de agentes federales de Río Cuarto buscó a Atilio Omar Mengo, acusado de encabezar una banda que evadía impuestos a través de maniobras con personas indigentes, al detectar que se había ausentado de su lugar de residencia en Córdoba.

Pasaron más de cinco meses en que el poderoso empresario cerealero “desapareció”. El Juzgado Federal pidió su captura internacional y comenzó un rastreo minucioso. Pero las posibilidades económicas del acusado y su habilidad para moverse dentro del país, hicieron de la búsqueda una tarea poco sencilla.

En la última etapa de la investigación había opciones de destino, pero el grupo de agentes locales apostó por Mendoza, en base a un cruce de información que fue recogiendo desde agosto. Fue una ardua tarea que insumió paciencia y perseveracia. Viajaron y montaron un operativo intentando camuflarse con el paisaje de un tranquilo y periférico barrio mendocino. Sin distintivos de la fuerza, habrían seguido los pasos de Mengo de cerca, sin que este notara su presencia en el lugar. Era una zona de clase media, un poco alejada de los medios de vida que solía frecuentar el empresario cerealero.

Según fuentes de la causa, no hubo resistencia, tal como adelantó ayer PUNTAL. El detenido quedó “perplejo”. Estaba junto a su hija Francina.

Antes de llegar a su último escondite, donde permaneció sólo los últimos días, Mengo cambió algunos lugares de residencia, nunca muy lejos de Córdoba, según confiaron fuentes seguras. Esa movilidad fue la que demoró su hallazgo, además de sus contactos. A priori, y según las mismas fuentes, el prófugo no habría abandonado nunca el país, pese a que en un momento se pensó que podía estar en Estados Unidos.

El empresario cerealero finalmente fue apresado en la calle y trasladado a las dependencias de la Policía Federal de Mendoza, donde permaneció hasta ayer a la tarde. El Juzgado Federal de Río Cuarto liberó el exhorto por el cual solicitó su traslado poco después del mediodía. Anoche, a las 22, Mengo llegaba a la ciudad en un patrullero y escoltado por otro. No es habitual que se ocupen dos vehículos, pero la Federal no quiso sorpresas. Desde ahí, fue llevado hasta la cárcel donde permanecerá detenido a disposición del juez Carlos Ochoa, que investiga la supuesta maniobra de evasión donde además está imputada la abogada María Pía Cardoso, quien también permaneció detenida en la cárcel en el marco de esta causa.

Ahora, el juez tendrá diez días para tomarle indagatoria al detenido y luego deberá decidir su situación procesal.

La familia Mengo es la titular de Soybeans SA y FLG. En la primera, las acciones se reparten entre las hermanas Francina y Luisina Mengo, hijas del detenido el jueves a la noche en Mendoza. En la segunda, las acciones cuentan con otros dos socios que se suman a las hermanas: Atilio Omar Mengo y José Antonio Álvarez, yerno del primero, esposo de otra hija del empresario.

Según los informes que elaboró la AFIP, las dos empresas habrían usado habitualmente los servicios de la asociación ilícita para inscribir a indigentes y usar sus firmas para venderles a las acopiadoras el servicio que permitía la evasión de IVA y Ganancias con la apariencia de una operación legal.

Para el organismo recaudador las empresas están sospechadas de “maniobras de comercialización marginal de granos a través de la utilización de personas indigentes y operatoria de cheques”. Mengo deberá explicar ahora esto ante Ochoa.

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