Tras ultimátum a Giacomino, Daniele le declaró la guerra a los cordobeses

Los capos del gremio de empleados municipales (Suoem) se sacaron el disfraz de los buenos modales en los que se habían esforzado en las recientes reuniones con funcionarios, y ayer retornaron a un lenguaje de barricada, amenazando con mostrar todo el filo de sus dientes en los próximos días, si en la última reunión de hoy -a las 15.30- las autoridades no dan una respuesta afirmativa a su demanda de derogar lisa y llanamente el Decreto 2228, de recorte de sus suculentos adicionales.
Fue un directo ultimátum a Daniel Giacomino, aunque los destinatarios de su prometida segunda edición de actos de vandalismo en la ciudad, serán los vecinos y contribuyentes, que les pagan y los padecen, y no ya el jefe del gobierno municipal. Exactamente esos a los cuales están destinados, muchas veces, los insultos del secretario general del Suoem, Rubén Daniele, como aquel célebre "me importa tres carajos si los sueldos se llevan el 60, 70 u 80 por ciento de los ingresos".

Los empleados realizaron ayer un acto sobre uno de los costados del Palacio 6 de Julio, en el cual Daniele advirtió que "la paciencia se agota" y que se endurecerá la protesta en las próximas horas en rechazo al recorte impulsado por el municipio.

"Vayan preparando el Decreto 2228 porque vamos a hacer que se lo pierdan por el culo", dijo Daniele. Luego sorprendió con una expresión que contrasta con el maltrato verbal y por acciones directas que el gremio dispensa a los vecinos: "Lo más importante es que nos hemos cansado de escuchar que ponen en contra a los ciudadanos contra nosotros".

Es muy previsible lo que sucederá en la reanudación de las negociaciones, hoy a las 15.30: los funcionarios de Giacomino le volverán a decir que, por mucho que le pese, el Decreto 2228, de recorte de adicionales, será preservado y no tendrá el destino escatológico propuesto por Daniele.

Por eso, los gremialistas, finalizado la aparentemente última reunión con los funcionarios, presidirán una reunión con el cuerpo de delegados, donde se decidirá la modalidad de las acciones directas que plantean para los próximos días. Además, el sindicato convocó a una nueva asamblea general para el miércoles de la próxima semana.

La asamblea de ayer generó problemas de tránsito en las calles cercanas al Palacio 6 de Julio, pero muy lejos de los problemas que las protestas produjeron en el centro durante los días más duros del reclamo sindical.

Luque

El secretario de Gobierno, Guillermo Luque, el hombre políticamente más cercano al intendente, declaró ayer que esperan para hoy una respuesta a la propuesta de ligeros retoques a las medidas de achique de los gastos en sueldos, "pero de ninguna manera una derogación del Decreto 2228".

Cualquiera que se asome a las cuentas municipales y advierta su actual estructura del gasto, sabe que la postura municipal no es de firmeza sino producto de la fatalidad de los números. "Económicamente es imposible derogar el recorte; es una realidad, no un capricho", dijo rotundo y sereno el funcionario.

A 34 días de iniciado el conflicto, nadie se atreve a conjeturar siquiera sobre su desenlace. La confrontación se parece a un choque de aniquilación de uno de los contendientes: el invicto pero ahora debilitado prepotente gremio municipal y un jefe comunal con claras debilidades políticas pero firme en su decisión de achicar el gasto en sueldos.

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