Tras la ruptura, se abre el litigio por el sello del PJ.

El PJ considera que ningún otro sector puede llevar en su sigla referencias del partido. La pelea es porque los kirchneristas inscribieron a sus candidatos, entre ellos al presidente del PJ, Dalmacio Mera, como Frente Justicialista Para la Victoria.
Habrá que ver qué interpretación hace el juez federal de la Provincia de la controversia que se generó entre los ex socios de la alianza del Frente Justicialista Para la Victoria (FJPV) que, mal parida, terminó de desintegrarse el sábado durante la definición de los candidatos que competirán en las legislativas nacionales del 28 de junio.

La disputa se dará ahora por el sello del partido que ambos sectores -tanto el FJPV como el Partido Justicialista (PJ)- reclaman para sí, como una suerte de reaseguro en una contienda que encuentra al peronismo más dividido que nunca.

Anticipándose a un eventual incumplimiento del kirchnerismo en el reparto de los espacios en juego -alguna vez se habló del 50 y 50-, el Justicialismo decidió romper la alianza y para ello convocó al Consejo Provincial del Partido y a la mesa chica del Congreso. Del encuentro, concretado el viernes 8, ambos órganos partidarios emitieron un documento que ordena al PJ, en primer término, renunciar a la alianza con el kirchnerismo, solicitar la exclusión de cualquier término referente al Justicialismo en otro partido o alianza; postular candidatos propios y, por último, dejar sin efecto lo resuelto por el Consejo Provincial del 27 de abril, que justamente habilitaba a los justicialistas a reeditar la alianza.

El apoderado del PJ, Augusto Barros, aseguró que esta última reunión del Consejo tuvo el quórum necesario y que todo lo resuelto fue certificado por escribano público.

Aunque la decisión de abandonar la alianza estaba desde el viernes, los justicialistas esperaron hasta última hora para comunicarlo a la Justicia. El sábado, a dos horas del vencimiento de plazos para la presentación de alianzas, llegaron al Juzgado Federal para presentar la renuncia. Pero el juez consideró que renuncia y presentación de candidatos propios debía hacerse en un mismo acto, por tanto, el trámite se pospuso hasta casi la medianoche. En ese ínterin, los kirchneristas llegaron con su lista de candidatos y los anotaron bajo el nombre original: FJPV. "Cuando presentamos los candidatos, no nos informaron de ninguna renuncia", decía ayer el apoderado de la alianza y concejal electo, Hernán Martel, justificando la inclusión del término justicialista en el nombre de la alianza y, al mismo tiempo, la inclusión del presidente del PJ catamarqueño, Dalmacio Mera, como primer candidato a diputado.

Desde el PJ, en cambio, dicen que la representatividad no puede ser una cuestión de tiempo y que si las dos presentaciones fueron hechas a término, la Justicia deberá atender otros argumentos. "Es simple, sólo tienen que ordenar que se quite el nombre justicialista de esa alianza y listo", razonaban en el PJ.

Pero el litigio seguramente tendrá otros condimentos, ya que el kirchnerismo lleva a Mera como candidato, quien sigue detentando el cargo de presidente del partido.

Esta semana, la batalla por el sello tendrá una serie de réplicas en la Justicia que deberán ser resueltas por el juez Ricardo Moreno antes de la oficialización de las candidaturas.

Expulsiones

Aunque es un tema que el PJ resolverá internamente, también podrían comenzar movimientos destinados a expulsar de la orgánica a las autoridades partidarias que van como candidatos por otras fuerzas. El caso más evidente es el de Mera, quien, pese a ser presidente del partido, es candidato de la alianza kirchnerista. Otro caso es el del sindicalista Hugo Melo, el que incluso refrendó como miembro del Consejo Partidario la decisión de renunciar a la alianza FJPV pero, sorpresivamente, terminó dándole el sí a Ramón Saadi para encabezar la lista de diputados por el MAP.

"Ésas son cuestiones de conducta partidaria que se resolverán oportunamente", señalaron desde el PJ, dejando en claro que la pelea electoral y el sello partidario es, por ahora, lo único que los desvela.

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