Tras el respaldo opositor, el centroizquierda tendrá su premio en Diputados

Integraría las bicamerales de control y presidiría cuatro comisiones.
Los once diputados del espacio de centroizquierda que se sumaron a la oposición y aseguraron la derrota del oficialismo en la sesión preparatoria hicieron valer ese rol determinante: les tocará un reparto favorable en las presidencias de comisiones y también tendrán lugares en las bicamerales de control, estas últimas con menor cantidad de integrantes y por ese motivo habitualmente reservadas a los bloques más grandes.

"Los tenemos que incluir. De lo contrario se los llevaban ellos (el oficialismo), y hubiésemos quedado muy justos", contó una diputada que llevó adelante buena parte de las negociaciones. Para ganarle al kirchnerismo la pulseada sobre el nuevo funcionamiento de la Cámara, la oposición necesitaba 129 diputados y reunió a 142. Sin este sector de la centroizquierda referenciado en Pino Solanas, la disputa tenía final abierto. El oficialismo confiaba en que esos 11 legisladores no se sumarían a la oposición dura y tomarían una postura similar al del grupo liderado por Martín Sabbatella, que se ubicó en un lugar "intermedio".

Así, la "centroizquierda opositora" quedó bien posicionada para el reparto de las comisiones, con firmes candidatos para presidir cuatro de las 20 presidencias que se aseguró el arco anti K: Solanas (Energía y Combustibles), Miguel Bonasso (Recursos Naturales), Victoria Donda (Derechos Humanos) y Claudio Lozano (Trabajo). En este último caso aparecerán algunos reparos (sobre todo del peronismo disidente y el PRO) por tratarse de un economista de la CTA (esa comisión estaba a cargo del moyanista Héctor Recalde) y justamente por los recelos que genera el reparto favorable a la centroizquierda. "Ya es desproporcionado, parece que hubieran ganado las elecciones", bramó un diputado macrista, al tiempo que un radical pidió que los partidos chicos "no sean voraces" con los pedidos. Otra muestra de que las coincidencias de la oposición para enfrentar al kirchnerismo se apoyan en armados frágiles y desconfianzas mutuas. Así y todo, por ahora mantienen el equilibrio: "Todos nos necesitamos y ninguno puede patear el tablero".

En la reunión de esta tarde, en la que representantes de todos los bloques comenzarán a conformar con nombres y apellidos las comisiones y sus titulares, también se avanzará en las bicamerales de control. La oposición volverá a impulsar el sistema D'Hont para repartir proporcionalmente los lugares, aunque si se respetara ese esquema de modo estricto no entrarán los bloques más chicos porque la mayoría de esas comisiones la integran entre seis y ocho diputados y de la oposición sólo habría lugar para la UCR, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y en pocos casos el PRO. "Cada uno cederá algún lugar y haremos una especie de pozo para la centroizquierda", contaron desde los espacios más numerosos, y para el caso de las bicamerales a los 11 diputados de centroizquierda se les sumaron el socialismo, el GEN de Margarita Stolbizer y los tres diputados de Luis Juez. "Somos cerca de 25 y vamos a definir muchas votaciones. Si nos dejan afuera, que después no nos vengan a buscar", coincidieron. Desde Proyecto Sur se entusiasman con un lugar en la bicameral que controlará los fondos de la ANSeS y también que la centroizquierda tenga representación en la que se pronunciará sobre los DNU que firme Cristina Kirchner y en la que monitorea la ejecución del Presupuesto.

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