Tras la presencia de Macri, ahora Massa define agenda cordobesa

Tras la presencia de Macri, ahora Massa define agenda cordobesa

El triunfo del radicalismo del último domingo, que incluyó el consecuente despliegue del PRO, alejó al tigrense de la escena mediterránea. Igual, no descartan una visita en los próximos días para ultimar detalles del acto del 30 de este mes.De la Sota y Massa, la imagen que se repetirá las próximas semanas y el 30 de este mes en el Orfeo. 

El caudal de votos, y lo que representa la provincia de Córdoba como distrito de cara a la elección general de octubre, ponen al territorio mediterráneo como uno de los principales bastiones políticos para lo que puede ser la última estación del año electoral. Por lo tanto, será parada obligada en el último tramo de la campaña para los tres principales candidatos a la presidencia: Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa. 

Entonces, y de acuerdo al tridente, en las últimas semanas se vio mucha presencia del líder del PRO, en la previa y para los festejos de la victoria en la Capital de Ramón Mestre; y Scioli prometió acentuar su agenda cordobesa, haciendo “bajar” también a parte de su equipo.

Mientras que Massa, que durante la semana anterior se mantuvo con mucha actividad y se mostró apadrinado en este territorio por el gobernador José Manuel de la Sota, disminuyó la “intensidad cordobesa”. Y a pesar que algunos hablaban de una especie de bloqueo desde Córdoba a las reiteradas visitas del tigrense, ayer desde el Frente Renovador confiaron a LA MAÑANA que esto no existió y que la relación entre los referentes de UNA está bien. 

Por lo tanto, se espera que Massa vuelva a orientar el GPS a Córdoba en las próximas semanas, después de unos días en el noreste y noroeste del país, donde en las Paso registró una buena cantidad de votos y territorio al cual el PRO partió con Macri para tratar de pescar al electorado opositor. 

“Massa dejó de venir porque la semana pasada había estado varios días. Después de eso se fue a la Mesopotamia, de ahí al Noroeste y esta semana había decidido la escala en la provincia de Buenos Aires, no en el conurbano sino en la pampa bonaerense”, comentó anoche a este diario Rubén Borello, referente del massismo en Córdoba. 

Dejando en claro además que el electorado cordobés sigue siendo uno de los principales objetivos del tigrense y que por eso en los próximos días aterrizará él o algunos de sus operadores para comenzar a delinear el acto del 30 de este mes en el Orfeo. 

Para la ocasión se aguarda buena parte del peronismo opositor nacional y que los números del hombre de Tigre sigan subiendo, sobre todo atentos a cuánto pueda perjudicar al macrismo los pasos que dieron en los últimos días: el Caso Niembro y la clausura del galpón de C5N ayer.

La aspiración al balotaje

Los movimientos en falso que dio el PRO en las últimas horas son la esperanza del massismo de cara a octubre. Si bien es difícil aspirar a ganar en Córdoba, un distrito donde la oposición a Casa Rosada se refleja más en Macri que en el propio Massa; se especula con el tigrense segundo acá, y logrando buenos números en el noroeste. Descontando además que hay territorios aún no visitados en este tramo de los movimientos proselitistas: Mendoza y Río Negro, por ejemplo. 

Ahora bien, en caso que el crecimiento termine poniendo segundo al massismo en la elección presidencial, hay solo dos alternativas: que llegue o no a la segunda vuelta con Scioli. Y allí, en ese escenario, los del Frente Renovador ven buenas chances de su líder por aquello del “cambio justo”, además de ser también parte del peronismo. Voto al que Macri, en una segunda vuelta y por más de tratarse de un PJ opositor, no podría aspirar.

Conversaciones

Hace algunas semanas, en un diario nacional se publicó acerca de una cena entre Massa, Macri y De la Sota, con el cordobés asomando como garante de un acuerdo opositor, tal como lo señaló este medio en agosto pasado. Rumor al cual en aquel momento y desde el PRO le bajaron la cotización al rol del gobernador, diciendo que había lazos más directos con el massismo como Emilio Monzó, integrante de la mesa chica de Macri y amigo del exintendente de Tigre. 

Al respecto, anoche desde Buenos Aires confiaron que el cordobés “es aliado de Massa, pero en una segunda vuelta va a terminar apoyando al que sea opositor a Scioli”. Situación que algunos interpretan como “abrazo del oso” a Macri y que otros ven como un diálogo más cercano, negociando incluso gabinete entre el PRO y el Frente Renovador, cualquiera sea que gane.

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