Tras un año de plazo cumplido, aún hay decenas de estructuras que no se ajustan a nueva norma municipal que regula el espacio público

El municipio capitalino está próximo a ver cumplir el plazo de un año previsto a particulares para reordenar el espacio público en toda la ciudad. Es que desde octubre del año pasado tiene vigencia una ordenanza que estipula especificaciones que deberán observar comercios, vecinos y empresas desde la línea de edificación hasta el inicio de la calzada o calle propiamente dicha.

En el centro, la norma está teniendo una mayor incidencia ya que hay numerosas marquesinas que hoy por hoy, con esta nueva ordenanza, están fuera de los límites permitidos. Entre otras cosas, también se regula cartelería en veredas, planteros, estado de baldosas, que pretenden dar mayor espacio a peatones y desobstruir la visibilidad, principalmente en las ochavas o esquinas.

Hasta ahí, todo parece correcto, pero hay un aspecto que puede llegar a ser inesperado en la aplicación efectiva de la norma, en pleno centro formoseño. Esto es, el mercadito paraguayo, donde hay techos instalados sobre veredas, en la calle San Martín, y a la cual los vendedores de la zona "no estarían dispuestos a renunciar", según comentó una fuente de la comuna.

Al parecer, los puestos del lugar en el que las ordenanzas parecen no tener ningún efecto (recuérdase el prohibido estacionar que nadie respeta), no están dispuestos a quedarse sin las estructuras con techos de chapa y columnas adheridas al parterre público.

Ante ello, ya circulan versiones no oficiales de que el municipio prorrogaría el plazo límite que vence este mes, para estudiar el caso del mercadito paraguayo, atento a la negativa de muchos puesteros a adecuarse a la nueva norma.

Mientras en el centro capitalino ya son varias las marquesinas y carteles que ya se adecuaron a la norma, en el mercadito "nada se movió". Y tal sería la postura de los vendedores de "defender con uñas y dientes" la generosa sombra que ofrece la estructura de techos (ahora fuera del marco legal) en el tórrido verano formoseño.

En el centro, sí

La municipalidad reconoce como vigente a la Ordenanza Nº 5.547, por la que rige la recuperación y ordenamiento del espacio público. Para la comuna es "notorio el acogimiento por parte de comerciantes a la normativa, algunos de los cuales han retirado sus marquesinas, al ver que no cumplían con las dimensiones reglamentarias".

La norma fue sancionada el año pasado y establecía un plazo de un año para adecuarse a ella, y en este mes se estaría cumpliendo dicho límite.

Para el municipio, al haberse levantado muchas de esas estructuras en distintos puntos de la ciudad, puede observarse que "ha quedado el espacio mucho más ordenado, que es precisamente la intención de la ordenanza.

Cabe recordar al respecto, que todas esas construcciones no deben tener más de dos metros desde la línea de edificación hacia el cordón, y en cuanto a los carteles concretamente, ya no es posible colocarlos con columnas en parterres. Toda la cartelería debe estar contra la fachada de la edificación del comercio a una altura de 2.40m, tal es así que se continúan liberando los parterres que todavía posean estas estructuras", describieron.

Regulación del espacio público

Esta ordenanza regula concretamente las actividades que se pueden llevar a cabo en el espacio público, y antes de iniciar alguna de ellas o bien montar una estructura en la vía pública, es indispensable concurrir al área Control de Edificación, sita en Salta 1145, a los efectos de obtener la autorización de la construcción que se desea realizar.

En relación a ello, recordaron también que existe una reglamentación para la construcción de canteros, la ubicación y dimensiones de marquesinas y carteles de publicidad, los que también necesitan la autorización municipal antes de ser montados.

Adecuación y conflicto

La ordenanza en cuestión, además establece que aquellos frentistas, comercios y/o particulares que no se adecuen a la norma en el plazo fijado, tendrán que pagar los costos operativos a la Municipalidad, ya que ésta será quien libere del espacio público la estructura que va contra la ordenanza.

Es aquí donde podría surgir el conflicto, ya que los puesteros del mercadito ya habrían dejado entrever que no quitarán las estructuras, ni tampoco permitirán que la comuna las retire.

De cumplirse esto, la Municipalidad tendrá que hacer cumplir la norma, al menos en este punto del centro, acompañada de la fuerza pública.

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