TRAS LOS INCIDENTES CON PRODUCTORES RURALES Una reacción que encendió los ánimos

Cuando la lluvia de la tarde parece haber atenuado el clima caliente que se vivió este mediodía en Rauch, todos parecen tratar de reflexionar los hechos que llevaron a un estado extraordinario de alteración de ánimos.
Por un lado y por el otro existen factores externos que predisponen al malhumor. Está claro que el de los productores rurales está condicionado por un momento económico en que su rentabilidad está en baja y muchos acusan estar trabajando a pérdida. La presión tributaria y las trabas encontradas en organismo como el ONCCA son una clara agresión a un sector sensibilizado y en plena ebullición tras la larga protesta de la primera mitad de este año.

El Intendente pareció acusar la desilusión por la ausencia en la visita del Intendente Daniel Scioli. Si bien fuentes cercanas a ceremonial de la Intendencia confiesan que en la agenda del Gobernador nunca estuvo la visita a Rauch, el Intendente confía mucho en sus contactos personales y parece no haber previsto la "gaffe" cometida al anunciar formalmente la primer visita de un mandatario provincial en sus cinco años de gestión.

Tras ello, la presión de los ruralistas por ser reconocidos y escuchados chocó con la intención del Jefe Comunal y sus colaboradores para que el acto transcurriera como si nada de ello sucediera y las protestas (de los ruralistas y de los adjudicatarios de viviendas) no ganen el primer plano a la obra a inaugurar, cosa que a las vistas está que no ocurrió.

Distinta actitud fue la tomada por la Ministra y los funcionarios que la acompañaron en su viaje a Rauch, quienes mostraron paciencia y disposición a dar lugar a cada cosa, aún cuando no contaba con respuestas para los reclamos.

La dureza del discurso del Dr. Jorge Ugarte se vió acompañada por otras reacciones como la del Secretario de Gobierno Luis N. Rocco, que se trenzó en discusiones y amenazas a productores; la de los empleados que buscaban tapar los gritos de protesta, y de la policía que vigilaba muy de cerca a cada productor pero no a un grupo de acólitos del jefe comunal que desde la plaza insultaba y acosaba a los ruralistas.

Tras este episodio, habrá que ver cómo se reestablecen las relaciones entre el Municipio y esta parte de la sociedad que pareció estallar en un caluroso día de noviembre.

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