Tras ser expulsado por el gobierno bonaerense, Montoya es tentado por Macri, Solá y De Narváez.

El jefe de Gobierno porteño le abrió las puertas de la alianza Unión-Pro al removido director de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), al calificarlo de "persona valiosa".
Duante una recorrida electoral por la localidad bonaerense de Los Polvorines, en donde estuvo junto a los diputados justicialistas disidentes Francisco De Narváez y Felipe Solá, Macri dijo que la salida de Montoya se debió "al autoritarismo del kirchnerismo, que no respeta la independencia de criterios".

"Es una persona valiosa, y la gente valiosa siempre tiene las puertas abiertas" en el frente Unión-Pro, respondió Macri cuando se le preguntó sobre la posibilidad de sumar al saliente titular de la ARBA.

Montoya presentó su renuncia al cargo este viernes como consecuencia de no aceptar presentarse en una candidatura "testimonial" en San Isidro, y de haber hecho declaraciones duras contra el oficialismo.

Macri dijo que "Montoya hizo una buena labor, ayudando a recaudar" y consideró que "tendrían que haberlo respetado y dejarlo en donde estaba".

A su turno, Solá afirmó que Montoya "dijo algo que molestó" y aseguró que el ex titular de ARBA, a quien calificó de "gran funcionario", fue "despedido por decir lo que piensa".

En tanto, el empresario y candidato a diputado Francisco De Narváez sostuvo que "pensar diferente e incluso pensar no está bien visto en el kirchnerismo".

"Montoya tomó una decisión correcta, que es la de poner un límite. En buena hora alguien le ha puesto final a la forma de dirigir y gobernar" que tiene el oficialismo, completó.

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