Tras las elecciones, llegan facturas de gas con subas de hasta el 400%

Reflejan los aumentos de 2008 y el cargo para pagar fluido importado.
En medio del ruido político que generó el cambio de Gabinete y los temores que plantea el avance de la pandemia de la Gripe A, los usuarios de la región metropolitana han comenzado a recibir las facturas de gas con aumentos que oscilan entre el 80 y el 400% respecto al invierno pasado.

Las nuevas boletas -cuyos envíos se habían retrasado por las elecciones de 28 de junio- reflejan el impacto pleno de la seguidilla de incrementos tarifarios que se vienen aplicando desde los últimos meses de 2008.

La incidencia de las subas que el Gobierno había autorizado el año pasado determinan que ahora los medianos y grandes usuarios residenciales tengan que pagar por el servicio hasta cuatro veces más por consumos que son iguales o inferiores a los registrados en la anterior temporada invernal.

Las variaciones en las facturas -que en la mayoría de los casos toman por sorpresa a los usuarios- responden a la aplicación de un triple ajuste que incluyó dos incrementos tarifarios y la irrupción de un nuevo cargo específico para cubrir las importaciones de gas de Bolivia y las compras de GNL que arriban por barco a Bahía Blanca.

El primer ajuste entró en vigencia en setiembre del año pasado e implicó subas del 10 al 45% para los consumos medios y altos de todo el país. En este caso, los ingresos adicionales provenientes de los aumentos se repartieron entre los productores de gas y las distribuidoras privadas.

El segundo ajuste tarifario salió a la luz en noviembre e incluyó dos elementos salientes. Por un lado, una actualización del precio del gas en boca de pozo que fue a parar a las manos de las empresas productoras locales.

Y por otro lado, la creación de un cargo tarifario extra para los medianos y altos consumos que pasó a manejar el ministerio de Planificación de Julio De Vido. Ese cargo-que fue aprobado por el decreto 2067/08-tiene como destino específico "la atención de las importaciones de gas natural y toda aquella que sea necesaria para complementar la inyección de ese combustible para poder garantizar el abastecimiento interno".

La combinación de todos los aumentos dio lugar a las fuertes subas que ahora están golpeando los bolsillos hogareños.

En el caso del nuevo cargo tarifario, hay que tener en cuenta que ahora su aplicación se encuentra transitoriamente morigerada por una decisión que adoptó el Gobierno antes de las elecciones.

Por medio de la resolución 768, el Enargas decidió que entre mayo y agosto queden excluidos del pago del cargo casi un millón de hogares de todo el país.

La medida se instrumentó a través de una elevación de los "umbrales de consumo" que se toman en cuenta para el cobro del recargo tarifario. En el caso de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos el límite transitorio para la aplicación del cargo pasó de 1.000 a 1.500 metros cúbicos anuales.

Otro ítem que incide en los facturas es el Programa de Uso Racional de la Energía (PURE) que rige entre el 15 de abril y el 30 de setiembre de cada año.

Para no ser castigado con un recargo tarifario de 0,111 pesos por cada metro cúbico de exceso, los clientes hogareños del área metropolitana tienen que reducir sus consumos entre un 5 y un 10% respecto a los niveles de demanda que tuvieron en los mismos bimestres del año 2003.

Comentá la nota