Tras una dura pelea con Lima, se fue Brizuela de la DGE

Tras una dura pelea con Lima, se fue Brizuela de la DGE
El director de Recursos Humanos la acusó de maquiavélica y de frenar la gestión.
La Dirección General de Escuelas (DGE) se ha convertido los últimos días en un verdadero polvorín a partir de las dificultades para el comienzo de clases por el reclamo salarial de los docentes.

Ayer, la renuncia del director de Recursos Humanos de esa dependencia arrojó un nuevo chispazo. Sebastián Brizuela envió una dura carta a la directora de Escuelas, Iris Lima que, tras un rosario de críticas y cuestionamientos, concluye con un lapidario: "No se puede administrar con mal carácter y desconfianza".

Según explicó el ahora ex funcionario, las cosas con Lima nunca estuvieron del todo bien ya que venían "con problemas desde hacía algún tiempo".

Concretamente, lo que agotó la paciencia del hombre de Recursos Humanos fue que la sanrafaelina hacía oídos sordos a sus proyectos. "Si vos presentás y presentás cosas y no hay viabilidad, te va a ir mal", explicó Brizuela a Los Andes, y confesó que "cada vez tenía menos espacio".

El ex presidente del PJ provincial e intendente de Lavalle, apeló entonces al apoyo del secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Según explicó, lejos de acompañarlo, la mano derecha de Celso Jaque lo dejó a la deriva. "No intentó retenerme sino todo lo contrario", contó Brizuela.

Ahora, la cúpula del Ejecutivo deberá buscar un remplazo para un cargo sensible, en un momento igualmente sensible para el ámbito educativo provincial.

Las críticas

La dura carta que Brizuela presentó a Lima empieza con una frase que el primero le espetó a la segunda el miércoles, antes de renunciar. "Nuestros intereses hoy coinciden, porque usted tiene ganas de que yo me vaya y yo tengo ganas de irme".

Pero a la frase, Brizuela agrega por escrito: "Lo que sí le digo, es que los fundamentos de ambos no coinciden" y se despacha con siete puntos de discordia entre ambos que terminaron precipitando la renuncia. Incluso la acusa a Lima de tener conductas "maquiavélicas" al permitirle hacer acciones que luego desautorizaba.

"Se perdió un cupo de 120 personas para viajar a las colonias de vacaciones Río Tercero y Chapadmalal. Por primera vez un grupo de celadores con sus respectivos esposos y esposas harían un viaje de estas características; no se le dio importancia ni valor a un proyecto de descuentos especiales para docentes que habíamos conseguido en casas de comercio de tarjetas de créditos Nevada y Nativa, y otros que se podrían haber instrumentado en caso de dar curso a la iniciativa; no se dio curso a un programa de incentivos para el personal que trabaja en Casa de Gobierno y no se instrumentó el programa PIL del Ministerio de Trabajo de la Nación, que representa un ingreso importante y cobertura social para más de 150 Jefes de Hogar que por años han trabajado en las escuelas por $ 150", enumera Brizuela.

Un último punto remarca el dimitente como muy grave. "Se faltó a la palabra con el personal de procesamiento de planillas (liquidaciones) no abonándole los adicionales que usted había avalado y después no concedieron".

Tras sostener que Lima es una persona enojadiza y desconfiada, Brizuela da el portazo diciéndole que, de esa manera, "se destruye cualquier relación humana".

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