Tras los disturbios, evacuan a cientos de africanos de Calabria

La Justicia investiga si la mafia estuvo detrás de la revuelta entre los italianos y los inmigrantes.
La Justicia italiana investiga la dirección oculta por parte de la N'drangheta, la mafia calabresa, en los graves incidentes que provocaron la revuelta de inmigrantes africanos que trabajaban prácticamente como esclavos en los campos agrícolas vecinos a Rosarno, una ciudad de diez mil habitantes a 70 kilómetros de Reggio Calabria. Ayer, centenares de inmigrantes fueron evacuados a centros de refugiados por la policía, mientras culminaba la "caza al negro".

Un africano de 29 años fue herido de bala y otro lastimado seriamente con palos y fierros por parte de italianos de Rosarno que a gritos reclamaban "que se vayan lo antes posible".

El "primer ministro" del Papa, el secretario de Estado cardenal Tarcisio Bertone, condenó los incidentes que comenzaron el jueves por la noche y que causaron 100 heridos, dos de ellos aún ayer seguían muy graves.

El cardenal Bertone señaló las preocupaciones del Vaticano, dijo que los inmigrantes no son un problema sino que "ofrecen un servicio precioso a la agricultura y la comunidad local" e invitó a la "paz y reconciliación".

Contingentes policiales y de carabineros que arribaron a la zona de Rosarno de refuerzo patrullaron las rutas y las calles para proteger a los inmigrantes africanos en fuga atacados por habitantes del lugar que hicieron bloqueos en las carreteras. El prefecto de Reggio Calabria, Luigi Varrata, dijo que "la revuelta no parece del todo espontánea, pero fue imprevista".

El jueves por la noche los africanos que viven en condiciones miserables como tramadores "en negro" en la cosecha de naranjas y mandarinas entre noviembre y marzo, organizaron marchas violentas de protesta después que cuatro de ellos resultaron heridas por balines disparados con fusiles de aire comprimido por dos italianos, según los testigos.

Rosarno es un municipio con alto contenido mafioso y debió ser intervenido por las autoridades. Los habitantes italianos niegan que la N'drangheta tenga responsabilidad en los acontecimientos racistas de los últimos días, pero la justicia sospecha que las provocaciones fueron organizadas para provocar violentos choques entre la población local y los inmigrantes.

"Estamos viviendo la rebelión de los esclavos", dijo el ex fiscal Antonio Di Pietro, líder del partido opositor Italia de los Valores. El centrista Pier Ferdinando Casini afirmó que "en Rosarno murió el Estado italiano y es la mafia calabresa la que regula las relaciones sociales".

Ayer comenzó a organizarse a traves de la red de Internet Facebook una huelga de protesta de los inmigrantes en toda Italia, que en total son 4,5 millones sobre una población de 60 millones de habitantes.

Un grupo con 11 mil inscriptos propone movilizaciones para realizar una huelga el 1° de marzo próximo con el apoyo "de los italianos cansados de tanto racismo en su país".

Pero en Rosarno todavía no había tranquilidad. Anoche, nueve ómnibus con 250 inmigrantes abandonaron la localidad para ir a centros de refugiados. La partida de los ómnibus fue saludada con un aplauso por un grupo que había ido a ver la partida.

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