Tras la difusión del video, echan al jefe de la patrulla de rescate del Aconcagua

Tras la difusión del video, echan al jefe de la patrulla de rescate del Aconcagua
Fue separado aunque en el momento del operativo estaba de licencia. Los rescatistas salieron a defenderse.
El fallido rescate del guía Federico Campanini y las imágenes de sus últimas horas con vida parecen haber tenido consecuencias para los rescatistas de la Policía de Mendoza. El gobierno provincial echó al jefe de la patrulla, el comisario Armando Párraga, aunque estaba de licencia y no participó del operativo de rescate, el 8 de enero pasado. El pase a disponibilidad de este oficial, con 30 años de experiencia en la montaña y quien más se había solidarizado con la familia del guía, sería una señal de que no cayó bien la filtración del video y las fotografías, que eran considerados material confidencial.

Cuando comenzaron a difundirse las imágenes por televisión e Internet, el Ministerio de Seguridad de la provincia emitió un memorando interno en el que se aclaraba que sólo el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, estaba autorizado a hacer declaraciones sobre el operativo de rescate. En su rol de vocero, Carmona defendió a los rescatistas: "Con un video de dos minutos no se puede evaluar un operativo de rescate que tuvo a 80 personas y 15 horas de vuelo ininterrumpido del helicóptero".

El despido del jefe de la patrulla se materializó después de que experimentados escaladores hicieran oír sus quejas por las condiciones en que opera el cuerpo de rescate. "La capacitación de la gente es muy importante. Hoy los policías están muy limitados en lo físico y en lo técnico", dijo el profesor de la Escuela Provincial de Guías de Alta Montaña y Trekking, Ulises Corvalán. Los guías de montaña cuestionan que no haya entre los brigadistas un paramédico, alguien que hable varios idiomas y reciba permanente entrenamiento en técnicas de escalada. Los voluntarios pidieron mayor equipamiento en puestos estratégicos cerca de la cumbre para responder en casos de emergencia. Piden que se compren tubos de oxígeno, botiquín, bolsas de dormir, cuerdas, termómetro de hipotermia, calentadores, agua, comida, entre otros elementos que deberían quedar en pequeños refugios (ver El equipamiento...).

Ayer, los instructores de montaña y prestadores de servicios del Aconcagua se defendieron de las acusaciones de los padres de Campanini quienes, a partir de la difusión del video, denunciaron que a su hijo "lo trataron como un perro y lo abandonaron" moribundo en la cordillera,

"Nevaba, hacía 30 grados bajo cero y llevábamos doce horas rescatando a los italianos", dijo Eduardo Ibarra (42), con 25 años de experiencia como guía, responsable del refugio Plaza de Mulas (a 4.500 metros) y uno de los voluntarios que se sumó al rescate. Reconoció que el video que muestra a Campanini arrastrándose en la nieve es "chocante", pero se quejó de que "nadie dice que en ese mismo rescate se salvó a tres personas más".

Ibarra salió junto a otros 40 voluntarios en la madrugada del 8 de enero hacia la base Nido de Cóndores (a 5.400 metros). Habían recibido por radio el pedido de auxilio del guía mendocino y su grupo, quienes llevaban más de 30 horas perdidos a 400 metros de la cumbre. "Fuimos con nuestros propios equipos de radio, cuerdas, medicamentos, comida y agua", dijo el voluntario. Y destacó que en esa base próxima al sitio del accidente "sólo había cuatro integrantes de la patrulla policial"; el resto eran voluntarios. Ibarra aclaró que subieron "livianos de equipamiento", sin oxígeno ni camillas, porque son muy pesadas. Las carpas, bolsas, calentadores y el oxígeno quedaron en los campamentos de emergencia.

Los socorristas lograron rescatar a los tres italianos, dos hombres y una mujer. Un último grupo de dos policías y cuatro voluntarios fueron en auxilio del guía. Ibarra no estaba entre ellos, pero seguía manteniendo contacto vía radio: "A Federico lo arrastraron con una soga porque lo traccionaban hacia arriba en una pendiente de 25 grados". Dijo que era imposible cargar una persona de 90 kilos, aún cuando eran seis los rescatistas, porque no tenían relevos y llevaban "más de doce horas caminando". Fue allí cuando se escucha en el video al jefe de la patrulla decir: "No se puede sacar, nos estamos helando. Le pedí autorización a la jueza para dejarlo". El guía intenta levantarse y vuelve a caer. La última imagen lo muestra tirado sobre la nieve.

Ibarra niega que haya habido mayor predisposición para salvar a los italianos que al guía, como dijo la familia. "Entiendo el dolor del padre, pero los rescatistas también tienen familias que estaban esperándolos. Ninguno fue responsable de este accidente", opinó.

Los voluntarios repudian que hayan hecho pública la filmación y lo atribuyen a una posible interna. "La filmación fue una decisión del jefe del operativo, José Luis Altamirano, para que quedara registrado que pedía autorización judicial para no continuar. Al final, se utilizó mal porque alguien quiso que fuera público", planteó Ibarra. Y niega la sospecha de que algún voluntario haya enviado el video al abogado de la familia. "Fue tomado por un policía y sólo ellos tenían acceso a ese material", afirmó.

Hubo al menos un error de cálculo: el equipo de rescate pidió al helícóptero que opera en el parque que se aproximara a la zona de la tragedia para constatar cuántas personas había. El piloto sólo alcanzó a ver a dos. Ibarra admitió: "Cuando llegamos al lugar nos encontramos con la sorpresa de que había más vivos que los que creíamos".

Tampoco puede asegurar cómo murió el guía. La última persona que se quedó con él fue el jefe y dijo que Federico murió en sus brazos. "No me animé a preguntar a los otros rescatistas si también constataron su muerte", dijo

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