Tras la derrota, el PJ debate su difícil futuro en Santa Fe

Tras la derrota, el PJ debate su difícil futuro en Santa Fe
SANTA FE.? El triunfo del Frente Progresista Cívico y Social en los comicios del pasado domingo, donde socialistas y radicales ganaron en 16 de los 19 departamentos en que se divide institucionalmente esta provincia, y le arrebataron dos intendencias al peronismo ?Armstrong y Las Toscas?, dejó en estado deliberativo al PJ santafecino.
La mayor preocupación se observó en el peronismo quizá porque nadie se hizo cargo de la derrota ni tampoco se vislumbra un "iluminado" que sea capaz de sacar del ostracismo a una generación de dirigentes que han perdido gran parte del capital político conseguido hasta el final de la década pasada.

Carlos Reutemann se recluyó en su campo de Llambí Campbell; el diputado nacional Jorge Obeid, gobernador durante dos períodos, no estuvo disponible en todo el día; Agustín Rossi, jefe de la bancada del kirchnerismo en Diputados, sigue ausente, y el presidente del PJ, Ricardo Spinozzi, se recluyó en el Sur sin abrir la boca.

Todo esto revela que el PJ de Santa Fe sigue a la deriva. Nadie parece recordar que esta provincia, para el peronismo, es uno de los tres distritos electorales en los que se asentó durante muchos años la estrategia nacional partidaria. ¿Les importa a los nombrados? Ni siquiera pueden acercarse a la estructura kirchnerista porque, salvo Rossi, los demás están en la vereda de enfrente.

La especulación del momento pasa por saber quién se pondrá en el papel de reorganizador y de qué manera se elabora una estrategia para que dentro de dos años no se pierdan no sólo la gobernación, sino también intendencias, concejalías y comunas. De aquí en adelante, el PJ debe admitir que no tiene margen de error.

Por si algo más le faltara al resultado adverso para el PJ, el mayor ganador del domingo fue uno de sus desprendimientos: el incipiente Santafecino Ciento por Ciento. Como fuerza provincial, ganó dos concejales en esta capital (será la que defina cualquier votación), pero también sumó ediles en Rafaela y Reconquista. Algunos aseguran que, por su origen justicialista, reclamarán nuevas reglas de juego en el partido, mientras evalúan una extensión del partido a nivel nacional.

El Frente Progresista Cívico y Social también tendrá que comenzar a definir, quizás en pocos meses, quién será el candidato para suceder en la provincia a Hermes Binner (en este distrito no hay reelección) y quién encabezará la lista de candidatos a diputados nacionales por el Frente.

El radicalismo, según vaticinó la semana pasada Gerardo Morales, le exigirá al socialismo que esta vez un radical intente sentarse en el sillón del brigadier Estanislao López. Mario Barletta (UCR), el intendente capitalino, ya se anotó en la carrera. También lo hará Miguel Lifschitz. El intendente rosarino cree tener no sólo mayor militancia, sino que además gobierna la ciudad que reúne casi dos tercios de los votos de la provincia.

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