Tras un decreto de Lunghi, vacían floreros del cementerio municipal y en los privados

Lo anunciaron el director de Bromatología, Omar Olivera, y el secretario de Gobierno, Marcos Nicolini. Es una de las medidas preventivas para tratar de evitar la aparición del mosquito transmisor. Hay trampas en el cementerio y se tomaron muestras en gomerías, pero todo da negativo hasta el momento.
Luego de un decreto firmado el martes pasado por el intendente municipal Miguel Lunghi, en el cementerio público y en los dos privados que tienen asiento en Tandil comenzarán a vaciar los floreros, para disminuir los ambientes propicios para que se desarrolle el mosquito que transmite dengue, el Aedes Aegypti.

"La resolución ya fue firmada por el Intendente e intima a los cementerios a vaciar los floreros, como medida preventiva", confirmó a El Eco de Tandil el secretario de Gobierno Marcos Nicolini, quien detalló algunos alcances de la medida en cuestión.

En tal sentido, aseveró que "ayer mismo fueron notificados en el Cementerio municipal y en el cementerio parque Pradera de Paz, mientras que hoy se cursará notificación al otro emprendimiento privado que está sobre la Ruta Nacional 226".

Como paliativo, los familiares podrán utilizar arena de mar humedecida para ubicar las flores en esos lugares.

En cementerios privados, ya habían asumido algunas acciones preventivas como quitar el piso de los recipientes en donde se ubican las flores, para evitar el estancamiento de agua que es un medioambiente propicio para que se reproduzca la larva del mosquito que transmite la enfermedad.

La prohibición de colocar agua en los floreros de los cementerios se extenderá hasta que la temperatura promedio descienda hasta los 15 grados, según confirmaron ayer desde el Municipio, que ya tiene en agenda otras notificaciones.

"Se estará notificando a las gomerías para evitar el agua estancada en los neumáticos, aunque la Dirección de Bromatología ya tomó muestras que fueron analizadas y dieron negativo" completó Nicolini.

Los controles permanentes fueron ratificados también ayer por el titular de Bromatología, Omar Olivera, quien tras el último encuentro con los encargados de Zoonosis Rurales de la Provincia agregó nuevas regiones con presencia del insecto. Las Flores, 25 de Mayo y el Partido de la Costa son algunos de los distritos que han comprobado la presencia de larvas.

Enfoque científico sanitario

Para el reconocimiento del mosquito que trasmite el dengue es importante conocer su aspecto y sus costumbres. El Aedes Aegypti es un insecto pequeño, de color oscuro con rayas blancas en el dorso y en las patas. Emite un resplandor plateado, según la incidencia de la luz sobre su cuerpo. Adopta una posición paralela a la superficie de reposo.

Es de hábitos diurnos, se muestra activo a media mañana y poco antes de oscurecer. Sus hábitos son domésticos y su costumbre es seguir a las personas en sus desplazamientos.

Elige habitar tanto en áreas interiores o exteriores de las casas o departamentos, especialmente en lugares frescos y oscuros. Su alimentación, como la de otros insectos de su especie, consiste en el néctar y jugos vegetales, pero además, la hembra hematófoba (pica a cualquier organismo vivo que tenga sangre caliente), ya que después del apareamiento necesita sangre para la maduración de sus huevos. Su ataque es silencioso, picando las partes bajas de las piernas del hombre, especialmente los tobillos.

El depósito de sus huevos lo hace en recipientes que contengan agua "limpia" (floreros, portamacetas, latas, botellas, tambores, cubiertas usadas con agua de lluvia), colocándolos próximos a la superficie, los que adheridos a la parte interna de los recipientes artificiales o naturales forman verdaderos criaderos.

Los huevos eclosionan en 2 ó 3 días convirtiéndose en larvas en condiciones favorables de temperatura y humedad. Los huevos constituyen la fase de resistencia del ciclo, dado que pueden mantener vivo el embrión hasta un año.

Por lo general, el Aedes Aegypti vive unas pocas semanas, no superando el mes. Su capacidad de vuelo es de aproximadamente 100 metros, por lo que el mosquito que pica es el mismo que se ha "criado" dentro de la vivienda.*

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