Tras críticas de un obispo sobre la educación, Oporto salió al cruce

Luego de que Monseñor Héctor Aguer repudiara la educación pública por la falta de contenidos religiosos y la tildara de neomarxista, el ministro de Educación bonaerense consideró que "todavía hay muchos pensamientos retrógrados que prefieren teorías autoritarias"
El ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto, salió al cruce de las críticas del arzobispo de La Plata, Monseñor Héctor Aguer, quien se quejó de la ausencia de enseñanza religiosa en las escuelas estatales de nuestro país, afirmó que "se descuidan los saberes básicos", e insistió en que la educación pública tiene como "fuente de inspiración el neomarxismo de la Escuela de Frankfurt".

Más precisamente, Aguer había cuestionado la materia "Construcción Ciudadana", una asignación teórico-práctica donde los estudiantes del primer año del nuevo secundario trabajan sobre los derechos y deberes de los ciudadanos. De hecho, dijo que "pretende hacer del niño un pequeño teórico crítico para cambiar la sociedad, con una marcada perspectiva ideológica ".

Ante los dichos, Oporto aclaró que la asignatura sirve "para que los chicos aprendan a participar como ciudadanos en sus comunidades y con una visión amplia del mundo contemporáneo. Esto también incluye conocimientos sobre las religiones y no educar sobre un dogma determinado". "Es muy peligroso confundir marxismo revolucionario, creo que es agitar fantasmas de viejos enemigos de viejos procesos", añadió sobre las acusaciones.

A su vez, el funcionario consideró que "creemos que la democracia se aprende, se enseña y se debe defender. Esta sociedad necesita de formación democrática porque todavía hay muchos pensamientos retrógrados, que prefieren teorías autoritarias", publicó el diario Clarín.

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