Tras las críticas, destinan más fondos para combatir el lavado

El Gobierno triplicará el presupuesto de la Unidad de Información Financiera (UIF). Hasta ahora manejaba 5,3 millones de pesos y pasará a tener 15,6 millones. La medida se adoptará esta misma semana a través de la Jefatura de Gabinete.
En un intento por calmar las críticas domésticas y externas que despertó la ley de blanqueo de capitales, el Gobierno decidió triplicar el presupuesto de la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo encargado de investigar posibles operaciones de lavado de dinero.

La medida se concretaría esta semana, según anticiparon a Clarín fuentes oficiales. Y así, el presupuesto de esa dependencia autárquica del Ministerio de Justicia pasaría de los actuales 5,3 millones de pesos anuales a 15, 6 millones, que se utilizarían para reforzarlo con más personal y tecnología.

La UIF fue creada por ley en 2000, tras una fuerte presión internacional por la falta de controles a los movimientos financieros en el país. Desde entonces y hasta 2007 investigó 2.851 casos de movimientos sospechosos de divisas, de los cuales 165 se transformaron en causas judiciales. Pero ninguno terminó en condena. Su mayor efectividad la logró en 2008, con 1.094 operaciones denunciadas.

Pero los cuestionamientos a la eficiencia de la política estatal antilavado se redoblaron desde que el Gobierno decidió incluir en el paquete anticrisis que envió al Congreso una ley de blanqueo de capitales "en negro" en el país o el extranjero, con pocas preguntas.

Los primeros reclamos surgieron de la oposición, que con diferentes tonos advirtió que el proyecto abriría las puertas al lavado de dinero. Luego, el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, admitió que su país seguía "con atención" el proyecto para repatriar capitales.

Washington, que había valorado en el pasado la cooperación argentina en esta materia, salió esta vez a pedir, a través de su embajador, que Argentina respete las reglamentaciones internacionales en la materia.

El ex presidente Néstor Kirchner, respondió con ironía durante un acto en La Plata. "Ustedes tienen más problemas que nosotros con los blanqueos y el narcotráfico. Construyeron ciudades enteras con ellos", le dedicó a Wayne.

Pero la advertencia más severa llegó del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo internacional que integran Argentina y otros 33 países bajo el paraguas de las Nacionnes Unidas, y que se encarga de promover los controles al lavado de dinero en el mundo. En una carta firmada por su titular, el brasileño Antonio Gustavo Rodrigues, y dirigida al ministro de Economía, Carlos Fernández, pidió la modificación del proyecto, para que no permitiese ocultar el origen del dinero blanqueado.

Siguiendo esa sugerencia y en busca de consensos, legisladores oficialistas amagaron con incorporar a la ley la obligatoriedad de declarar cómo se habían obtenido los fondos. Pero cuando detectaron que tenían los votos suficientes para su aprobación, dieron marcha atrás y se abroquelaron en el proyecto original del Ejecutivo que se convirtió en ley el 18 de diciembre. De acuerdo al texto, a quien blanquee dinero no se le preguntará de dónde proviene.

Desde el Gobierno argumentaron que no hace falta, porque bancos y escribanos mantendrán la obligación de informar a la UIF cualquier operación sospechosa de más de 10 mil dólares.

La semana pasada, como parte de su embestida contra el kirchnerismo, Elisa Carrió denunció la sanción de la ley ante el GAFI, que deberá evaluar este año el desempeño argentino en la lucha contra el lavado. El Gobierno espera que el incremento en el presupuesto que anunciará ahora sirva para paliar las deficiencias.

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