Tras el claro triunfo, Obama afirmó que sus principales desafíos serán los conflictos bélicos y financieros

Poco después de obtener una amplia victoria sobre su rival republicano John McCain y convertirse en el primer mandatario negro de ese país, el demócrata aseguró que "EE.UU. envió un mensaje al mundo"; la asistencia a las urnas fue masiva
WASHINGTON.- El novato senador Barack Obama ya se ha asegurado un lugar grande en la historia: será el primer presidente negro de Estados Unidos.

Portador de un mensaje de cambio que resonó en todo el planeta, el candidato demócrata, de 47 años, logró una victoria abrumadora sobre su rival republicano, John McCain, que a las 2.20 aceptó su derrota y felicitó a Obama, al que llamó por teléfono.

"Si hay alguien que todavía dude de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible; que todavía se pregunte si el sueño de nuestros fundadores está vivo en nuestros tiempos; que todavía cuestione el poder de nuestra democracia, esta noche tiene una respuesta", aseguró con el rostro visiblemente emocionado un triunfal Barack Obama en sus primeras declaraciones públicas tras ganar las elecciones.

Con el rostro visiblemente emocionado y ante el ensordecedor grito de los cientos de miles de personas que se congregaron en el Grant Park para celebrar su aplastante victoria, Barack Obama habló por primera vez como presidente electo y aseguró que "Estados Unidos ha enviado un mensaje al mundo".

Todavía ante el ensordecedor grito de los cientos de personas que se congregaron en el Grant Park para celebrar el histórico logro, el mandatario electo prometió ser un presidente que gobernará para todos los estadounidenses, incluso quienes votaron en su contra, y pidió paciencia para atender los problemas bélicos y financieros del país, a los que consideró los mayores desafíos para su gobierno. "Esta noche, el cambio ha llegado a Estados Unidos", resaltó.

De acuerdo a los primeros resultados difundidos, el senador de Illinois consiguió una victoria en los estados clave de Pensilvania, Florida y Ohio, donde la carrera aparecía ajustada. Además de otros estados pequeños, ganó distritos de gran peso electoral como su estado de Illinois, que otorga otros 21 votos, y Nueva York, que da 31 voces en el colegio electoral, tal como preveían los sondeos

El republicano John McCain, por su parte, fue el ganador en Georgia, que le dio 15 grandes electores, así como en estados de menor peso, algunos muy disputados como Virginia Occidental o Carolina del Sur.

Vestido de traje negro, el senador por Illinois felicitó a su derrotado rival republicano John McCain. "Recibí una llamada muy elegante del senador McCain, quien ha luchado durante mucho tiempo en esta campaña (?) Espero poder colaborar con ellos para renovar las promesas de esta nación en los próximos meses".

"Incluso mientras celebramos esta noche, sabemos que los desafíos que traerá el mañana son los mayores de nuestra vida: dos guerras, un planeta en peligro y la peor crisis financiera en un siglo", añadió Obama, y aseveró: "Hay también nueva energía que aprovechar y nuevos empleos que crear; nuevas escuelas que construir y amenazas que enfrentar, y para que nosotros tengamos liderazgo, hay alianzas que reparar".

En tanto, el demócrata sugirió que necesitaría un segundo periodo de gobierno para lograr sus metas, al señalar que esperaba "reveses y comienzos en falso". "Puede ser que no lleguemos ahí en un año o ni siquiera en un periodo, pero le digo a Estados Unidos, nunca he estado más esperanzado que esta noche acerca de que llegaremos allá. Se los prometo, nosotros como pueblo llegaremos allá", subrayó.

Los comicios fueron el corolario de una campaña inusualmente larga, que entusiasmó y movilizó a los norteamericanos como nunca lo había hecho otra contienda en las últimas décadas.

El fervor cívico se plasmó ayer en las enormes colas que rodeaban los centros de votación de Nueva York a California y de Alaska a Florida. En algunos estados, como el disputado y crítico Ohio, la participación habría alcanzado el 80% del padrón de votantes registrados, una cifra récord para Estados Unidos, donde el sufragio no es obligatorio.

Ambos candidatos hicieron campaña hasta ayer mismo. Hasta último momento, tanto Obama como McCain llamaron a los estadounidenses a que fueran a las urnas. "Me gustaría recibir su voto. No se desaliente si las colas son largas y hay que esperar", había dicho Obama por la mañana.

El pedido de McCain, rezagado en las encuestas desde septiembre, fue más bien una súplica. "Salgan ya y voten. Necesito su voto", dijo el senador republicano, por la tarde.

Más relajado por su ventaja en los sondeos, Obama votó en Chicago, estuvo en un acto en Indiana y luego volvió a su ciudad para descansar. Por su parte, más urgido, McCain, en cambio, apenas dedicó unos minutos a sufragar en Phoenix y luego voló a mitines en Colorado y Nuevo México, cuyos votos en el Colegio Electoral eran decisivos para mantenerlo en carrera.

En Estados Unidos, la elección presidencial es indirecta y se hace a través del Colegio Electoral. El ganador del voto popular de cada estado se lleva sus delegados, cuyo número es igual a la suma de sus representantes y senadores. Para alcanzar la Casa Blanca, un candidato necesita 270 de los 538 delegados ante el Colegio Electoral.

"Nunca olvidará a quién pertenece realmente este triunfo: Pertenece a ustedes. Sé que no lo hicieron simplemente para ganar una elección y sé que no lo hicieron por mí. Lo hicieron porque saben de la enorme dimensión de la tarea que tenemos por delante".

Debido a este sistema específico, la brecha entre Obama y McCain fue tan grande. De no utilizarse este método eleccionario, la distancia entre ambos hubiera sido mucho menor, a tal punto que podría haberle arrebatado el cargo por la cantidad de votos que acumuló, los cuales no le sirvieron para ir conquistando los estados clave.

"A aquellos que querrían derribar el mundo: los derrotaremos. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: los apoyamos. Y a todos los que se preguntaban si el faro de Estados Unidos aún luce tan brillante: esta noche demostramos una vez más que la verdadera fortaleza de nuestra nación no viene del poder de nuestras armas o del tamaño de nuestra riqueza, sino del poder duradero de nuestros ideales: democracia, libertad, oportunidad y una inflexible esperanza", resaltó el senador por Illinois en su primer discurso tras la victoria.

El triunfo de Obama, hijo de un padre negro proveniente de Kenia y de una madre blanca de Kansas, marca un hito en la historia de Estados Unidos. La victoria se da 45 años después del apogeo del movimiento por los derechos civiles liderado por Martin Luther King.

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