Tras el cierre de Lenguas Modernas, docentes reclaman pagos pendientes

Tras el cierre del colegio privado, dos docentes que formaron parte de la historia de la institución reclaman el cobro de la indemnización, el sueldo de diciembre, el medio aguinaldo y las vacaciones.
Dos docentes que durante 17 años se desempeñaron en las aulas del desaparecido Colegio Lenguas Modernas se mostraron dolidas con las propietarias del establecimiento y anunciaron que, al término de la feria judicial de enero, iniciarán acciones legales en reclamo de sus salarios del mes de diciembre, el medio aguinaldo del final del año, las vacaciones y la indemnización que aseguran aún no haber cobrado. También anticiparon que radicarán una denuncia ante el IPS por supuestas irregularidades en el cumplimiento de los aportes jubilatorios.

Se trata de Viviana Silvia Saavedra y María Angélica Barbieri, que en su rol de maestras formaron parte de la vida del colegio. A diferencia de otros ex compañeros, decidieron no formar parte de la Cooperativa de Enseñanza Olavarría Limitada, que a partir del próximo ciclo lectivo comandará en el mismo edificio de la calle General Paz al Colegio Nuevas Lenguas. "Nos propusieron integrarla pero no nos convenció la idea, más que nada por la antigüedad que tenemos en la docencia, porque era como empezar otra vez desde cero", explicaron.

El reclamo de ambas apunta contra la administración del Colegio Lenguas Modernas, un establecimiento educativo que ya es parte de la historia. "En el mes de octubre nos anunciaron en forma verbal e informal sobre la presentación de la quiebra, de la supuesta aparición de un síndico y que a partir de ese momento nos íbamos a tener que manejar con él", recordaron. "Desde ese momento no se nos dio ningún tipo de información. Cualquier cosa que preguntáramos sobre lo pedagógico, económico o administrativo, todo era que no podían dar ninguna respuesta esperando esta figura del síndico", siguieron.

"El síndico apareció cuando ya habíamos terminado las clases. Todavía no lo hemos visto. Cuando salieron los edictos en el diario, figuraba que iba a atender en determinada dirección, pero fuimos y no está ni va a estar durante todo el mes de enero. No hemos recibido ninguna constancia formal, ni telegrama, ni nada. No cobramos los sueldos de diciembre, ni el medio aguinaldo. A pesar de eso, pensamos en los alumnos y terminamos el ciclo lectivo hasta el 23 de diciembre tomando los exámenes y los compensatorios como si nada pasara", remarcaron.

El malestar fue creciendo porque "cuando nos acercábamos a preguntar qué pasaba con los sueldos, la respuesta de las propietarias del colegio era que no sabían. Desde octubre que nos venían diciendo eso. Ahora tenemos una mínima esperanza de encontrarnos con el síndico en febrero y poder solucionar o arreglar algo".

Saavedra y Barbieri recordaron que "el colegio cerró el 30 de diciembre, con el cierre pedagógico, y en ese momento nos consideramos despedidas porque no nos dieron un papel, ni ninguna constancia. Ni siquiera nos mandaron un telegrama. Nos sentimos estafadas y engañadas. Teníamos un vínculo mano a mano con las propietarias, pero del otro lado encontramos falta de sinceridad, ya que ellas sabían perfectamente lo que se venía".

Luego agregaron que además de las acciones legales para reclamar sueldo, aguinaldo, vacaciones e indemnización pendientes de pago, presentarán una denuncia ante el IPS, por la supuesta falta de aportes jubilatorios por parte de la administración del Colegio. "Todos los santos meses no descontaban de nuestros sueldos para el aporte al IPS, pero resulta que esos aportes no aparecen en ningún lado", se quejaron.

"En octubre, cuando nos comentaron informalmente el tema de la quiebra, nos pidieron absoluta reserva para que el problema no tomara estado público. Nosotros cumplimos y si salimos a exponer este problema ahora fue porque nunca recibimos las respuestas que merecíamos". Admitieron que "a lo largo de los 17 años que estuvimos ahí, la relación con las propietarias fue buena, aunque siempre manteniendo una cierta distancia. Pero últimamente nos habían cortado el diálogo. Siempre teníamos que ser nosotras las que preguntábamos o las que nos teníamos que acercar para saber qué estaba pasando. De ellas no salía nada. Cuando avisaron de la quiebra nos dijeron que después nos iban a detallar cómo iban a cerrar y a arreglar, pero nunca nos dieron nada".

Lamentaron que "no nos pagaron el sueldo de diciembre, y sin embargo sabemos que los padres de los alumnos sí habían pagado sus cuotas en ese mes. También por respeto a ellos, y a los mismos chicos, decidimos seguir dando clases y tomando exámenes hasta el último día".

Por último, reconocieron el apoyo recibido desde el sindicato Sadop, que nuclea a los docentes de establecimientos privados, "tanto al delegado como al asesor letrado, porque sin la colaboración de ellos no hubiésemos sabido qué hacer ante esta situación".

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