Tras el arreglo con Balbín, Mansilla dice que “el Tandil soñado tiene actos de corrupción”.

El ex funcionario de la gestión Lunghi, Carlos Balbín, acordó su sentencia en un juicio abreviado, a una pena de dos años y seis meses de prisión, de ejecución condicional, recibiendo también la inhabilitación especial de por vida, por desviar fondos del erario para la campaña del Intendente.
La denuncia se realizó hace dos años, cuando en medio de un conflicto de trabajadores municipales, uno de ellos dijo ante las cámaras de “Eco Noticias” que se habían pagado con horas extras a trabajadores del Cementerio Municipal para la realización de un acto proselitista del radicalismo, cuando se presentaba para la reelección el intendente Lunghi.

En el caso quedó imputado por desvío de fondos del erario el director del Cementerio, Carlos Balbín, quien luego de un extenso proceso aceptó los cargos y arregló, en un juicio abreviado, la pena de dos años y seis meses de prisión, de ejecución condicional, con inhabilitación especial perpetua.

El tema causó un sinfín de reacciones en el arco político lugareño, y desempolvó las críticas hacia la gestión Lunghi. En rigor, la manera en que el Ejecutivo manejó el tema encontró hasta cierta oposición interna.

“El beneficiario de ese acto era Lunghi”

Uno de los promotores de la presentación judicial fue el concejal del Frente para la Victoria, Carlos Mansilla, quien al ser consultado sobre el caso manifestó que la “Justicia tarda, pero llega”.

Enseguida agregó que “le pedimos al Intendente que fuera él quien realizara la denuncia, ya que tenía que ver con plata municipal y es él quien debe cuidar los recursos. Pero negó esta posibilidad e incluso llegaron a cuestionar por qué hacíamos esta denuncia... Todo funcionario público, los concejales, cualquiera que esté trabajando en el Estado, cuando tiene la sospecha de cualquier tipo de ilícito, tiene la obligación de denunciarlo y en ese momento, con el ex concejal Juan Carlos Jiménez, decidimos que debíamos realizarla porque si no iba a pasar lo que pasó en otros casos, en que nadie denuncia y nada se esclarece”.

Dijo que “luego de todo el proceso judicial y de una fuerte insistencia nuestra, el Intendente se presenta como particular damnificado porque es el que ha perdido la plata. Pero aquí hay una gran contradicción, porque el beneficiario de ese acto también era el intendente Lunghi, porque esto no era una cuestión de Carlos Balbín, sino de Lunghi”.

“No era cosa de Balbín”

“El Tandil soñado tiene actos de corrupción. Lamentablemente debemos decirlo para que no vuelva a ocurrir. Hoy en día estamos abocados a ver cuáles fueron los mecanismos que fallaron, porque, que falle una persona puede ser entendible, pero el sistema debe tener una salvaguarda para que esto no ocurra. Hasta ahora no vemos cambios en este tema”.

“Por otro lado -dijo-, la segunda cuestión es la responsabilidad política, porque no creo que haya sido cosa de Balbín. La pregunta es: ¿era normal esto? ¿Fue un caso excepcional? Ese no era el acto de Balbín concejal, que estaba en la lista, sino era el caso de Lunghi intendente”.

Agregó que “de la misma manera se trató de ocultar el caso Galotto y se preguntaban por qué hacíamos la denuncia nosotros, y terminamos siendo los acusados. Creo que tenemos que ver positivamente en el sentido de que jamás vuelva a ocurrir, y los que ejercemos cargos públicos debemos privilegiar el interés de todos más allá de las cuestiones partidarias”.

Discusión en el Concejo Deliberante

Más adelante, comparó la discusión que hoy se debate en el seno del Concejo Deliberante, “por el interés o no de un concejal respecto a un negocio del que participa, como es el de los colectivos, y se está negando desde el radicalismo. No decimos que haya mala intención de alguien, sino lo que tenemos que hacer es defender los intereses de los ciudadanos”.

Del arreglo al que se llegó con Balbín en la Justicia, y al que todavía le falta la sentencia del juez, dijo no contar con mayor información y “ésta es una falencia, ya que cuando el Municipio propone un acuerdo, como en este caso, de establecer responsabilidad y pena, debería haber consultado al Concejo Deliberante, que somos los que tenemos el rol de controlar, pero cuanto más en silencio se haga, mejor para que no tenga difusión, lamentablemente. No digo que sea una característica de este Municipio. Todas las personas quieren ocultar las cosas malas que hacen”.

Mansilla dijo que espera que “esto sirva y que se valide el rol de los concejales que no estamos con el Gobierno, porque somos los que debemos hacer de contrapeso”.

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