El transporte y los usuarios: críticas a la prestación del servicio

La gente que usa el transporte esta en el medio de todos los conflictos y siempre es la más perjudicada. Piden que respeten las frecuencias para llegar en horario a sus trabajos, mejores unidades, higiene, calefacción y que los conflictos no se solucionen con paros.
Los conflictos del transporte en la provincia tienen larga data y diferentes aristas. Por un lado están los choferes que reclaman por sus condiciones laborales, los empresarios que aducen poca rentabilidad y problemas en la recepción de las ayudas económicas - en el caso de las empresas beneficiadas con esa ayuda económica, que son además las que recorren los corredores más rentables-. Por su parte, el gobierno de la provincia desconforme con el servicio de las empresas busca implementar medidas para mejorar el transporte. Y en el medio de todo, los usuarios que, con duras criticas, piden un servicio que respeten las frecuencias para llegar en horario a sus trabajos, mejores unidades, higiene, calefacción y que todos esos conflictos no se solucionen con la medida de fuerza.

El malestar del la gente con el servicio que prestan las empresas de transporte se vive en la terminal, en las paradas céntricas, en los barrios y en cada uno de los pueblos del interior.

Los usuarios que se mueven en las diez líneas que transitan la ciudad piden, desde que se hizo cargo la UTE santafecina mayor cantidad de frecuencias. “Vivo a 10 minutos del centro, pero cada vez que salgo a trabajar tengo que prever 40 minutos para llegar a horario. No sólo que pasan separadas las frecuencias sino que no las respetan”, expreso Miguel, pasajero usual de la línea R.

El malestar también es generado por la permanente amenaza de paro: “Hay que pensar en esa gente que depende exclusivamente del transporte para moverse. Si los servicios no funcionan cómo hacen para trabajar dignamente y llevar el pan a la mesa”, se preguntó un lector del portal digital de El Diario.

Por otra parte es recurrente la queja de las personas adultas en el momento de acceder y descender de las unidades. Susana, lectora también de la web, resaltó la falla en cuanto a la atención de las personas mayores. “Mi madre, de 67 años, tuvo que ir a hacer un trámite al centro y se lesionó la cintura y la muñeca por la gran altura de los escalones al subir al colectivo. Los mayores no puede viajar más en este transporte, que los discrimina”.

Las críticas se endurecen en la terminal. Aseguran que un viaje de La Punta a San Luis (20 kilómetros) implica más de una hora y media, con el tiempo que se debe prever de espera, que se multiplica el fin de semana. Ese viaje, que lo hacen miles de personas por día, supone más de lo que demora realizar el trayecto San Luis – Villa Mercedes (96 kilómetros).

Viajar a Nogolí y Villa de la Quebrada significa para los usuarios “ir como sardinas”, en el Volcán piden que no se olviden de ellos: “No se si la gente de Transporte lo sabe, pero la empresa María del Rosario sigue olvidándose de nuestras necesidades. Realizan el servicio cada una hora cuando en Potrero lo hacen normalmente. Pero en verano se regulariza”, dijo Claudia.

Espera eterna, paros sorpresivos y viajes como “sardinas”, son las principales quejas

Irma, usuaria del Portal de Cuyo y Polo

“Viajo todas las semanas en el Portal y en Polo todos los días. El servicio del Portal es muy bueno, por eso ahora no tengo problema en apoyar la medida de los choferes”, expresó mientras el colectivo estaba retenido por la protesta.

“Polo es otra cosa, tiene un servicio muy deficiente, con esto de la gripe han retirado colectivos y tenemos esperas de una hora. Además de tener que viajar siempre parados y apretados”.

Marta, usuaria de Polo

“Viajo todos los días a la punta y el servicio deja mucho que desear: las unidades siempre están sucias, van llenas, con los chicos parados, no respetan las frecuencias, entre uno y otro hay que esperar mínimo 25 minutos y hasta una hora los fin de semana.

Para llegar a las 16 al médico en la ciudad tengo que salir de mi casa a las 14:30, cuando es un viaje de 20 minutos en cualquier otro vehículo”, ejemplificó Marta.

Ramona, usuaria de Portal de Cuyo

Ramona es de Cortaderas y llegó ayer a la mañana a San Luis y debía retornar a la tarde. “Nadie dijo que estaban de paro. Tampoco pensaron que no íbamos a tener como volver y no tenemos donde quedarnos acá. Ahora conseguimos un colectivo que nos lleva a Merlo y ahí tendremos que buscar un transporte local que nos lleve hasta Cortaderas. Con lo que pasó hoy no puedo confiar más en el servicio del Portal”.

Ana, usuario de Barloa

“Siempre nos toca viajar parados, son colectivos chicos con no más de 25 asientos. Han sacado los refuerzos, asique son 40 minutos parados y apretados como sardinas”.

“Ahora dentro de todo el servicio está mejor porque no se rompen tan seguido pero no tienen calefacción, son una fuente de contagio de la gripe A y los usuarios no tenemos más opciones, no nos queda otra que viajar así”, dijo Ana resignada.

Marta, usuaria de Rotte

“Estoy conforme con el servicio que brinda ésta empresa en cuanto a las unidades y la limpieza. El problema que tenemos desde hace un mes es que la otra empresa que va a La Toma, El Portal, sacó los refuerzos y tenemos que viajar más amontonados y con menos frecuencias”, dijo Marta en el colectivo mientras esperaba que los dejaran salir por la protesta.

“Apoyo la medida del Portal porque creo que es un problema de todos. Si ellos no trabajaban bien no nos brindan un buen servicio”.

Miguel, usuario de la UTE

“Lo que más sufrimos los usuarios de la empresa de transporte de San Luis son sus demoras. Yo uso principalmente las líneas I o R y tengo que tener la previsión en todas mis actividades por las demoras que me implica moverme en colectivo. Ni hablar de los fines de semanas, que pasan 40 minutos entre uno y otro. También tienen que prestar atención en la higiene, con lo de la pandemia, debería reforzar la limpieza”, agregó.

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