"El transporte de gas sigue en peligro"

Un fallo de Cámara, pedido por la transportadora de gas operada por Techint, cuestionó la intervención del Enargas en TGN. Antonio Pronsato, titular del ente, insiste en mantener el control sobre la concesionaria.
Pese al fallo dictado por la Justicia en favor de un recurso de apelación presentado por TGN, el titular del Enargas, Antonio Pronsato, ratificó los términos de la resolución que dispuso la intervención de la firma el 29 de diciembre pasado y aseguró que el interventor designado, Roberto Pons, "seguirá en la firma, realizando tareas de fiscalización y control, porque sigue estando en peligro el servicio de transporte de gas".

La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo hizo lugar al recurso de la firma operada por el grupo Techint, que objetó la intervención del Enargas. Según lo que trascendió del fallo, dictado esta semana, aquél cuestiona la "razonabilidad" de la medida y alerta sobre el riesgo de que la coadministración del Enargas altere el funcionamiento de la concesionaria. El ente regulador dispuso la intervención y coadministración de TGN (no desplazó a sus autoridades) por 120 días, tras la declaración de cese de pagos por parte de la firma, medida que se interpretó que ponía en riesgo la continuidad del servicio.

"La Cámara no revocó la resolución, y sigo pensando que los fundamentos de la intervención son absolutamente válidos", respondió Pronsato a Página/12, que ayer lo entrevistó en sus oficinas. "Lo que dispone el fallo, que todavía no vi en su totalidad porque no fui notificado, es que cese la coadministración, pero que se siga adelante con el control y fiscalización. Es precisamente lo que estamos haciendo, porque la coadministración es una facultad del Enargas que no se ha ejercido, porque no se ejecutó un solo hecho que implique coadministrar", sostuvo.

"No se desplazó a nadie, no se participó de ninguna decisión empresaria, no se interfirió en ninguna acción de la administración y eso es la mejor muestra del tipo de participación ‘razonable’ que tuvo la intervención, sin alterar el funcionamiento en ningún momento", apuntó Pronsato.

El titular del Enargas repasó los hechos que llevaron a la intervención:

- La empresa reprogramó su deuda en 2006 para, en poco más de dos años, declararse en default.

- Anunció que dejaba de pagar los vencimientos de las obligaciones negociables el 23 de diciembre.

- El año pasado, TGN ya había sido sancionada por no cumplir la obligación de informar o hacerlo mal.

- Es, además, la única empresa entre las que tomaron a su cargo servicios privatizados que no avanzó en la renegociación de los contratos.

"Se quedó en el freezer, congelada en la situación establecida por la ley de emergencia económica de enero de 2002, cuando todas las demás empresas renegociaron derechos y obligaciones –explicó Pronsato–. Se declaró en default de manera bastante irregular, poniendo en riesgo el servicio de transporte de gas. Son todas acciones negativas decididas por la propia empresa, no por las circunstancias. Es responsabilidad del Enargas velar por el servicio. Yo no me voy a quedar cruzado de brazos esperando la muerte de la empresa porque ésta decida suicidarse. El daño sería irreversible, porque con ella cae la prestación del transporte de gas, la administración de la red de gasoductos más importante del país", que conecta las cuencas noroeste y Loma La Lata, Neuquén, con el área metropolitana.

–¿Cómo va a continuar su tarea el Enargas después del fallo? La suspensión de la intervención, en su forma de coadministración, ¿no restringe la acción del Enargas? –quiso saber Página/12.

–Sin duda, me han cercenado una herramienta. Al administrador no lo tengo más. Continuaremos con lo que indica el fallo: que el interventor debe permanecer en TGN en las tareas de fiscalización y control. Para nosotros es lo importante, lo que ordena que se siga haciendo. No lo vemos como un rechazo de lo hecho.

–¿Piensa que sigue vigente el riesgo de caída del servicio?

–Mientras se mantenga el riesgo de que un acreedor pida la quiebra, el servicio está en peligro. La cesación de pagos no está resuelta, porque no hay pagos pero tampoco renegociación de vencimientos de parte de TGN. Se mantiene el "peligro en la demora" en resolver el conflicto, figura legal que refiere a que, sin solución, hay riesgo de que dejen de transportar gas.

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