El transporte público en un intento de no echar personal

La misma premisa se fijaron las concesionarias de autos de la provincia, aunque advierten un panorama complicado en el corto plazo.

El escenario recesivo se hace sentir cada día con más crudeza en nuestra provincia y muchas actividades clave para la economía local, comienzan a verse seriamente afectadas. Un claro reflejo de esto es el transporte público de pasajeros que, si bien hoy logró renovar de manera considerable las unidades, presente dos claros síntomas que desvela a los empresarios del sector. Por un lado, se advierte una meseta en la cantidad de pasajeros transportados. Es decir que la tendencia alcista que comenzó desde 2004 y que despertaba un gran optimismo en el sector, comienza a detenerse. Por el otro lado, los propietarios de empresas del transporte público de pasajeros de la provincia ya están sufrieron la falta de crédito. Esto resulta clave para el desarrollo de esta actividad esencial, dado que el proceso de inversión comienza a paralizarse. Pero el mayor desafío para los empresarios en el corto plazo será atravesar los meses de enero y febrero sin despedir personal.

Otra actividad seriamente afectada, son las concesionarias de autos. Las ventas registran una caída del 26 por ciento, los costos resultan elevados y la principal carga que tienen se da en el rubro personal. En Tucumán, hay unas 15 concesionarias de autos y cada una genera entre 80 y 100 puestos de trabajo. Sin embargo, cuando una concesionaria se ve afectada, se desencadena un efecto que alcanza a otras actividades, como los talleres mecánicos, las casas de ventas de repuestos, las compañías de seguro, las estaciones de servicios, entre otras actividades ligadas. "Tenemos el compromiso de no generar despidos hasta marzo del año que viene. Casi todas las concesionarias de la provincia nos fijamos esa meta, aunque resulte difícil mantener nuestras estructuras", afirmó Naúm Alperovich, presidente de la Asociación Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), regional Tucumán. "Es todo un problema para nosotros esta situación porque el 90 por ciento de nuestros costos pasa por el rubro personal y hasta la fecha realizamos inversiones muy importantes para mejorar la atención del cliente", aseguró el empresario en una entrevista radial. De todas maneras, Alperovich se mostró optimista en que las ventas lograrán un marcado repunte con el plan anunciado por la Nación mediante el cual se otorgarán créditos prendarios hasta 31 mil pesos por auto.

"Los anuncios generarán una inyección de liquidez para que la gente pueda consumir y esto tendrá sus efectos durante diciembre y enero", dijo, tras aclarar que las expectativas ya son notables por cuanto hay mucha gente consultando sobre las características del plan.

Sin crédito

El transporte público de pasajeros comenzó a experimentar una crisis sin precedentes desde 2001 hasta fines de 2003, donde el servicio que prestaban las líneas urbanas e interurbanas mostraban a las claras el grado de deterioro. Sin embargo desde 2004 comenzó a producirse una recuperación de la calidad del servicio a raíz de la renovación de unidades cero kilómetros que comenzaron a circular por las calles tucumanas. Desde aquel momento hasta la fecha, desde la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), estiman que ingresaron al circuito unos 400 coches nuevos que jerarquizaron el servicio. Sin embargo en la actualidad, la inversión comienza a paralizarse ante la falta de crédito y la estabilidad del personal comienza a ingresar en una zona de riesgo. "Hasta el momento no se han producido despidos, pese a que el alto costo en la operación de una empresa está signado por lo laboral que supera el 50 por ciento", afirmó el titular de AETAT, Cristobal Cazorla. Se estima que por cada unidad se emplea entre tres y cuatro personas y en la provincia el transporte público de pasajeros genera empleo de manera directa para tres mil familias.

"Estamos siguiendo con preocupación esta situación porque lo primero que genera es una afectación en la calidad del servicio y luego afecta el aspecto laboral. Esperemos que no se profundicen estos efectos negativos", señaló el empresario. Cazorla remarcó la importancia que tiene para este sector el acceso al crédito, dado que de ello depende directamente la continuidad del proceso de renovación de unidades. "Observamos una falta de disponibilidad del crédito y esto es lo que nos genera mucha preocupación", confesó. De todas formas, no negó su intranquilidad por lo que pueda suceder en los meses de enero y febrero, período en el que el pasaje experimenta una estrepitosa caída y las medidas de restricciones de gasto se hacen sentir en cada empresa. "A este problema estacional el transporte lo sufre mucho y las empresas la única herramienta que tienen a mano es la reducción de servicios que no es para nada proporcional a la caída en el volumen del pasaje. No hay dudas que serán meses negativos, pero esperemos que no sean más rigurosos que otros años", anheló Cristóbal Cazorla.

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