El transporte de pasajeros subió sólo el 10% del 25% autorizado.

A los mayores costos, se suman la caída en ventas y la emergencia sanitaria.Temen mayor baja de viajeros si elevan precios.
"Las empresas de transporte de pasajeros de larga distancia han retocado las tarifas pero no llegan al techo de aumentos pautados el año pasado, algunas están en la mitad (de ese porcentaje)", explica Gustavo Arenas, delegado de Cuyo de la Comisión nacional de Regulación del Transporte (CNRT).

Esta frase describe lo que está ocurriendo en el mercado local del transporte de pasajeros: las tarifas se están vendiendo sin promociones y éstas tienen un costo mayor de alrededor del 10% desde las últimas semanas. Este es el mínimo de aumento permitido, ya que la CNRT les autorizó desde fines de 2008 subir sus precios del 10% al 25% como techo para cubrir los mayores costos operativos.

Las empresas de transporte de pasajeros han ido aumentando paulatinamente los precios o han ajustado el lápiz a la hora de hacer descuentos o ampliación de los servicios y refuerzos de colectivos por temor a agudizar la caída en la cantidad de viajeros que registran. Aun así, Arenas adelantó que en la Dirección de Transporte de la Nación analizan permitir otro aumento del 20%. La duda es si se aplicará.

Desde las empresas señalan que la baja en la demanda se debe a varios factores: en primer lugar a la desaceleración económica y luego a la emergencia sanitaria (dengue en el Norte y gripe A, a nivel nacional e internacional), más los aumentos del gasoil y de algunos costos fijos como los sueldos. A esto hay que sumarle la inflación y la caída del turismo durante este año.

Frente a ello, hace poco menos de 10 días todas las operadoras locales se reunieron en Buenos Aires y firmaron un acuerdo de tarifas en el cual pactaron también un paquete de servicios que fuera acorde con los precios y los costos. De alguna manera, se niveló la competencia y se reguló algunas cuestiones comerciales generales para evitar que la competencia agudice más la crítica situación.

En general, de acuerdo a las políticas comerciales de cada transportista, han habido algunos ajustes y se han equiparado las tarifas de todas las empresas y los servicios que brindan pero se eliminaron las promociones.

Los comerciales de algunas empresas como Andesmar, Chevallier o Cata afirmaron que, en algunos casos, el reajuste significó aumentos de entre $ 7 y más de $ 25 según el destino. Así, un pasaje a Buenos Aires en el servicio semicama cuesta ahora alrededor de los $ 160. El pasaje en primera clase a la capital del país está en $ 250 y a la Ciudad de Córdoba en $ 125.

Otra medida que las empresas han tomado en conjunto fue la de reestructurar las salidas a Buenos Aires con el fin de disminuir los kilómetros y reprogramar los horarios de partida, explica a este medio Mauricio Badaloni, directivo de Andesmar.

En este sentido dijo que "se amplió la banda de horarios para los pasajeros y se eliminó los autobuses de refuerzo. Muchas veces, hacíamos viajes con muy pocas personas y ahora esperamos una ocupación en promedio de entre el 50% y el 60% (sobre el total del vehículo)". Con este achique del 20% de la oferta esperan mejorar la carga de pasajeros.

Se restringió la oferta porque no hay la suficiente demanda. En el primer trimestre del año, "la caída no fue muy significativa. Fue del 5%. Pero en este segundo trimestre, sobre todo en los últimos dos meses, la merma de la actividad se situó entre el 15% y 20%", dijo Badaloni.

En este panorama, las empresas han tenido que enfrentar un ajuste salarial del 19% acordado con el gremio Sipemon, que fijó un salario promedio de $ 3.100 para los empleados. Y se prevé que en dos meses se abrirá otra paritaria.

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