El transporte de cereales también pide que declaren la emergencia del sector

Miguel Bettili, presidente de la entidad que agrupa a los empresarios locales, habló de la dura realidad que vive el sector. Un recorte de la actividad superior al 60 por ciento. Suspensiones en puerta. Corte de la cadena de pagos. Y un pedido para que el Gobierno declare la emergencia del rubro.
La crisis que golpea al sector agrario genera un efecto dominó que arrastra la caída de otros rubros. El transporte de cereales vive hoy una profunda recesión y los empresarios aseguran que el horizonte no promete grandes variaciones. La sequía y el consecuente fracaso de las últimas cosechas determinó una merma en la actividad, que el titular de la Asociación Transportistas Unidos de Olavarría, Miguel Bettili, calculó por encima del 60 por ciento.

Por tal motivo, los dirigentes del rubro ya presentaron la solicitud ante el gobierno nacional, para que se declare la emergencia del sector y esperan una respuesta positiva de la administración kirchnerista. En caso de prosperar el reclamo, los empresarios del rubro se verían beneficiados por una serie de postergaciones y exenciones impositivas. "Quizás no sea la salvación, ni una solución de fondo, pero por lo menos representaría un poco de alivio en una situación tan complicada", estimó Bettili.

En el corto plazo, la solicitud de la declaración de emergencia podría incluir a otros rubros del transporte. "Por ahora, la solicitud fue realizada para el transporte de granos, aunque si esto sigue así, más adelante también lo vamos a pedir para el transporte de cargas generales", adelantó el dirigente local.

Como sucede en otras ramas de la economía y la industria, la recesión recae directamente sobre los empleados, que muchas veces terminan pagando "los platos rotos". Sobre este punto, Bettili aseguró que "hay empresas que tienen los camiones directamente parados. Y están viendo cómo manejarse con los empleados. Y en el marco de esta crisis tan importante, uno de los caminos es la suspensión. Hasta este momento, los empresarios están tratando de manejar la situación, de acordar con los propios empleados para evitar conflictos más profundos. Y al mismo tiempo estamos haciendo entender que esto no es culpa nuestra, sino una consecuencia de la recesión general que se está dando en el país".

Hoy, la reactivación es una ilusión lejana. "Acá todo sigue igual. Si hay reactivación, al menos en nuestro sector no se nota absolutamente para nada. Al contrario, la situación es cada vez más preocupante porque hoy también empezamos a ver cómo se está cortando la cadena de pagos. Se están viendo cheques que vienen de vuelta, y otra cosa que pasa es que los pagos que normalmente se pactaban a 30 días, hoy ya se están trabajando a 60 ó 70 días", detalló el representante de los empresarios transportistas.

"En Olavarría no ha crecido nada el movimiento y seguimos como estábamos en los últimos meses", completó. Y contextualizó que el parate no es sólo una cuestión local, "sino que por lo que vemos y charlamos en otros puntos de la Provincia, todo Buenos Aires está bastante paradito últimamente".

No obstante, Bettili todavía no le cierra la puerta a la esperanza de cambio. "Uno siempre mantiene cierta cuota de optimismo y espera que esto pueda cambiar. Cuando hablo con gerentes de algunas empresas, muchos tienen la ilusión de que la actividad repunte. Pero hasta ahora no hay síntomas de mejoría y lo único que hacemos es esperar que esto cambie para el bien de todos". Entonces calculó que la caída de la actividad en el transporte de cereales es "superior al 60 por ciento". Y fue más allá al ejemplificar que "hay plantas cerealeras que en los últimos meses sólo han llevado un 20 por ciento de lo que llevaban habitualmente. Las cargas generales también están resentidas".

El endeudamiento

¿La crisis ya hace peligrar la continuidad de algunas empresas de transporte? Para Bettili, el riesgo es real. "Si esto sigue así, y no llega la reactivación, a corto plazo puede llegar a pasar. Las agencias que han vendido camiones por ahí no han dado a conocer la crisis porque tal vez no quieran salir a secuestrar camiones todavía. Pero en Azul ya han aparecido algunos casos: empresarios que sumaron tres o cuatro cuotas sin poder pagar, y las agencias ya les han secuestrado los vehículos. Para muchos es imposible sacar un crédito bancario para pagar la cuota de lo que deben, porque después se terminan endeudando más de lo que estaban. Está complicado y hay empresas de camiones olavarrienses cuyos dueños están con miedo porque están con varios leasings que han sacado. Y si la retracción se mantiene, no sé cómo harán para seguir pagando las próximas cuotas".

La paralización del transporte de cereales salta a la vista en la Playa de Camiones, "que esta última semana estuvo con una ocupación cercana al 70 por ciento". El desborde que se generó semanas pasadas por la gran afluencia de vehículos pesados en el predio hizo que los dirigentes solicitaran una entrevista con el Intendente para solucionar el problema. "Estamos en tratativas, esperando una reunión para terminar de acomodar el tema. Y ver cómo podemos acomodar los camiones porque hoy no damos abasto y hay que buscar otro lugar más acorde con la realidad actual", dijo Bettili.

Dos semanas atrás, en declaraciones a EL POPULAR, el titular de la filial local del Sindicato de Choferes de Camiones, Jorge De Crecchio, había calculado que la caída del transporte de cereales supera el 65 por ciento, respecto de los niveles habituales, mientras que los viajes de piedra han sufrido una merma cercana al 33 por ciento y los de cemento un bajón del 23 por ciento. En la entrevista, el dirigente gremial evaluó que la responsabilidad del bajón excede a los empresarios y se debe "a la problemática general del país".

"Estamos teniendo problemas serios con el transporte de cereales, ya que está totalmente parado. Los choferes no tienen trabajo y se podría decir que del promedio de doce viajes que se hacían habitualmente por mes, hoy están haciendo cuatro. Puedo asegurar que la gente del transporte de cereales se encuentra muy comprometida. La actividad está muy parada y esto se traduce en innumerables problemas para todo el sector", había dicho con preocupación.

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