La transparencia muchas veces queda sólo en los discursos

Son sólo una herramienta, que muchas veces no sirven para revisar el pasado sino que puede aportar para la transparencia a futuro y que no tienen demasiado sentido si no se dan en un contexto de políticas de Estado que apunten a combatir en serio la corrupción.

Por Roberto Battaglino

Las declaraciones juradas de bienes de por sí no aportan muchas cosas, más cuando están superabreviadas, como las que se publican en los sitios web del Estado nacional, de la Provincia o de los municipios.

Tienen valor en la medida en que exigen descripción precisa de los bienes, de la manera en que fueron adquiridos, de la composición del patrimonio del grupo familiar conviviente y de si hay transferencias a hijos menores de edad, entre otras cosas; y que, luego. haya un seguimiento de esos informes con su correspondiente cotejo de datos reales por parte de los organismos públicos, tanto en las instancias administrativa como judicial.

Pero el Estado mira para otro lado cuando tiene que escudriñar cómo evolucionan los patrimonios de las personas que administran dineros públicos.

Hay que ser muy claros en que la declaración jurada de bienes es apenas un elemento más de un conjunto de acciones, ya que es muy probable que alguien que tuvo la sagacidad para quedarse con dineros malhabidos, la tenga para no admitir incrementos patrimoniales producto de esos fondos.

En el caso de nuestro pedido, intenta mostrar a los ciudadanos algunos datos más sobre los candidatos, fundamentalmente a partir de que las costosísimas campañas electorales exhiben pocos datos biográficos de los postulantes.

Del repaso de este pedido y de los anteriores, aparece una extendida renuencia a suministrar información detallada, con un escasísimo interés en responder al ítem "forma de adquisición", pese a que el formulario pide el mayor detalle posible en ese punto.

Salvo excepciones, los candidatos también son remisos a detallar los bienes del cónyuge o pareja, aunque es muy frecuente que se justifiquen cambios significativos en los patrimonios a partir de enriquecimiento de esposas o esposos. El poder suele ser un seductor atractivo para las personas de dinero.

Más allá de la transparencia, tal vez el aporte mayor de esta oportunidad que da el diario a los postulantes para que muestren sus patrimonios no sea tanto demostrar si son o no corruptos, sino si son o no sinceros.

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