Tránsito pesado

Esta semana llegó al Concejo Deliberante la propuesta para autorizar al Departamento Ejecutivo a prorrogar por un año las concesiones del transporte público de pasajeros de la ciudad.
También para facultar la confección de los pliegos para el nuevo llamado a licitación, que incluiría un rediseño integral del sistema. Pero todo estos son transcendidos, muchos de ellos contradictorios.

Tanto como el proyecto de reformas al Código de Ordenamiento Urbano, que ya iría por su tercer borrador y cuya propuesta final está tardando en llegar al Concejo más que los tanques del General Alais.

Lo concreto es que marzo de 2011 era la fecha inicial para mantener, o reformar, el actual SUT. Postergarlo 12 meses le ahorraría al oficialismo las quejas de los usuarios por los inconvenientes que todo cambio acarrea. Claro que está por verse si superarían al nivel de malestar actual con el funcionamiento de los colectivos, que resulta insostenible y que es uno de los talones de Aquiles de la gestión Bruera. De todas maneras, en 2011 se puede hacer campaña con folletería sobre la reforma y la implementación quedaría como un "presente griego" para el próximo intendente (particularmente si fuere de la oposición).

Lo que todavía no se conoce es alguna respuesta a los puntos sobre los que el conglomerado opositor castigó cuando se negó a concurrir a la firma del documento del Acuerdo Político, con la solitaria excepción de la UCR. ¿Qué cuestionaron? Ausencia de un plan de seguridad -incluida la propuesta de campaña del oficialismo sobre la creación de una policía local-, reforma de transporte inconclusa,

falta de un plan hidráulico, ausencia de obras de envergadura, falta de transparencia administrativa.

Un párrafo aparte merece la relación política del intendente con Cristina y Néstor Kirchner. El dinero que no llega para las grandes obras de la ciudad prometidas en campaña, así como del plan "Argentina Trabaja", están tensando de sobremanera la relación. Sobre esto, ciertas operaciones que se emprenden desde el Palacio Municipal contienen un mensaje para el matrimonio presidencial: "Cumplan las promesas, o aténganse a las consecuencias" que no serían otras que pasar, en algún momento, a las filas de "peronismo disidente".

Aunque esto último es más fácil de decir

que de hacer, dentro de los espacios K platenses existen dos estrategias básicas. Una, "empujarlo a Pablo hacia afuera", auspiciada por los seguidores de Julio Alak. Otra, se resumiría en la frase "no regalarle a Pablo a la oposición", lo cual implica una estrategia de contención e inclusión en el proyecto K. Involucra, en mayor o menor medida, a los peronistas aliados a Bruera. Así es como existe un intendente cuyo posicionamiento político es por demás confuso.

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