La transformación educativa apunta a disminuir el abandono en la secundaria

Primero, segundo y quinto años, los de mayor deserción. Otras 33 escuelas se sumarán en 2010 a la nueva modalidad.

VIEDMA (AV)- El gran desafío de la transformación del nivel Medio de la educación en Río Negro es disminuir el abandono de la secundaria, que sigue siendo un número preocupante en los dos primeros años y en quinto. De los alrededor de 10.000 alumnos que ingresan a primer año, sólo se recibe aproximadamente un 40%. Y lo que es peor aún, la deserción viene de la mano de la exclusión.

Así lo aseguraron las subsecretarias de Educación, Norma Nakandakare y de Coordinación Pedagógica, Andrea Novillo Pinto.

El gobierno nacional comenzó ahora a trabajar en esta transformación, en el marco de la Ley 26.206 que establece la obligatoriedad del nivel medio para todos los jóvenes. En Río Negro, este proceso comenzó en 2005 con la capacitación de los docentes, consultas a los alumnos y profesores a través de audiencias públicas y fuertemente en 2006.

Son 25 las escuelas públicas y una de gestión privada las que la están implementando. De ellas en seis ya están cursando segundo año y 20 se incorporaron este año con primero. La intención es sumar otras 33 el año que viene: todas las de Bariloche, Roca, Villa Regina y la zona intermedia entre ambas localidades, así como las de las regiones sur y atlántica.

En comparación con la secundaria tradicional, Nakandakare destacó que en la transformación los cambios son sustanciales en respuesta a la demanda de alumnos, padres y docentes para saldar la dificultad de articulación entre séptimo grado y primer año, razón por la cual los cambios mayores están en ese inicio y también en lo curricular con distintos formatos.

Incluye el trabajo de las distintas disciplinas en talleres y seminarios, como los de ciencias, donde trabajan tanto profesores de biología, matemática, física y química y el alumno es evaluado por el conjunto de esos docentes; el de artística reúne plástica y música; y el de lectura con el objetivo de solucionar la comprensión de textos, que es una de las mayores dificultades de los alumnos, entre otros.

Para Nakandakare la evaluación "es altamente positiva" y puntualizó que "la gran expectativa está centrada en estas nuevas formas de enseñar y de aprender que incluye la transformación, porque la escuela tradicional no está dando respuestas a los intereses de los jóvenes en todo el país".

¿Secundaria para todos?

Por su parte, Andrea Novillo Pinto agregó que desde el punto de vista de los docentes también mejora la relación de pertenencia con la escuela. Al concentrar las horas en una sola o a lo sumo en dos, pasa más tiempo en el colegio y además tiene horas institucionales pagas para trabajar cuestiones de la escuela por fuera de su carga horaria frente a alumnos.

"Son escuelas con mucho seguimiento, porque los cambios cuestan y no necesariamente con tener un diseño nuevo o más horas se suceden espontáneamente. El poder mirar al alumno que tenemos enfrente es uno de los desafíos más grandes", enfatizó al destacar que la escuela pública "fue en su momento casi el único espacio público que cobijaba a todos y seguimos apostando para que se consolide ese espacio".

En relación con los alumnos que llegan a la universidad, Novillo Pinto agregó que "son los supervivientes, porque muchos se nos quedan antes del ciclo básico en el camino".

A su criterio, "el debate que sigue estando de fondo es ideológico: ¿la escuela secundaria es para todos o sólo para algunos?. No está cerrado con la sociedad, por que si es para todos tenemos que desplegar las más variadas estrategias para que los chicos terminen en tiempo y forma la secundaria y no se caigan los de la mañana a la tarde y éstos a la noche, porque la exclusión va cambiando de turno y finalmente la noche pedirá madrugada para los que no puedan incluir en ese trayecto".

Indicó que "para la universidad pusimos en marcha los talleres para egresados de quinto y sexto año, que son más de 1.500 chicos los que cursan, pero tenemos que resolver problemas antes porque los chicos tienen que terminar la secundaria, tienen que transitarla y como Estado debemos poder apoyar esa trayectoria. Por eso creemos que a medida que avance la transformación esos indicadores mejorarán y más chicos van a estar adentro. Eso es lo que nos dicen hoy los datos de la transformación: faltan menos, se retienen más. Cuando se pierde un alumno la escuela está atenta al por qué, a tratar de reconvocarlo, reinsertarlo, integrarlo. También han mejorado los indicadores de repitencia".

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