Transferencia tecnológica, la clave para el despegue del sector arrocero

Cerró la primera parte del evento que continuará hoy con paneles sobre perspectivas climáticas, económicas, políticas y agroquímicos. Especialistas coincidieron en la necesidad de apostar a la tecnología y la infraestructura para incrementar la competitividad del sector.
Productores, industriales y proveedores de toda la cadena arrocera participaron ayer de la primera parte de las VII Jornadas internacionales en Corrientes, marco en el cual si bien se analizaron temas vinculados a la Campaña 2009/2010 y las expectativas en los mercados, se puso el acento en la necesidad de fortalecer los sistemas de transferencia de tecnología para promover el despegue de la actividad arrocera en Corrientes.

Más de 400 personas asistieron al encuentro ayer, que continuará hoy, oriundas de otras provincias, Brasil, Bolivia, Chile, EE.UU., Uruguay, Paraguay y Venezuela, y del cual participaron también la intendente de Riachuelo, Ingrid Jetter, y el ministro de Producción correntino, Alfredo Aún. Tras la apertura del evento con los datos acerca de la campaña 2009/2010 (ver página 9), el eje de la primera jornada se centró en el "Manejo para Alta Productividad en el Cultivo de Arroz". Luciano Carmona, de Río Grande do Sul (Brasil), fue el principal orador en representación del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego.

"Es un sistema de transferencia de tecnología que se basa en seis puntos estratégicos: fecha de siembra, densidad de siembra, tratamiento de semillas, fertilización balanceada, control temprano de malezas y manejo de riego", explicó Carmona en declaraciones a "época". Según el agrónomo brasileño, "en los últimos tres años Argentina perdió competitividad respecto de Brasil, debido casi exclusivamente a problemas de transferencia de tecnología, un punto crucial".

"Para que los productores de Corrientes sean más competitivos hay que mejorar la infraestructura de electrificación, de almacenaje y de transporte también", agregó. En este sentido, citó como ejemplo los sistemas de bombeo, que en Río Grande do Sul funcionan a base de electrificación casi en su totalidad, mientras que en Corrientes lo hacen con combustible, cuestión que genera una pérdida importante de competitividad.

Sin embargo, Carmona no dudó en afirmar que "en Latinoamérica, Corrientes es el único lugar que puede aumentar de modo significativo la producción de arroz, no hay otro igual; tiene todos los componentes: tierras disponibles, variedades, tecnología y productores". "Corrientes es un gigante adormecido, cuando haya una política más dirigida para el desarrollo del arroz se va a dar el despegue", aseguró el analista internacional.

Chile: un menor avance respecto de la región

"No hemos avanzado como ustedes (productores de Corrientes) tanto en maquinaria como en tecnología de predio; hemos avanzado pero todavía nos falta mucho", reconoció en declaraciones a "época" Ignacio Vilelas, productor arrocero de la séptima región, Linares-Parral, Chile.

"Estamos acá por la transferencia de tecnología, queremos aprender de lo que hicieron ustedes", puntualizó el referente chileno, tras lo cual señaló que la falta de agua también complicó el crecimiento.

En la misma línea comentó que les "falta mucho en materia de infraestructura".

"Nos falta mucho apoyo, hemos logrado cosas y esperamos seguir avanzando", proyectó. Vilelas explicó que durante la última campaña se logró un rendimiento de 5,6 toneladas por hectárea, como promedio en las 23 mil hectáreas de Chile. "Logramos empezar a sembrar con máquinas cerealeras y ahí el rendimiento fue entre 1 y 1,5 toneladas", agregó. En cuanto al escenario futuro, consideró que la perspectiva no es muy buena en función de que el precio internacional bajó considerablemente respecto de la campaña anterior.

Uruguay: eficacia y sustentabilidad

Por su parte, Alfredo Lagos, de la Asociación de Cultivadores de Arroz de Uruguay, expuso su experiencia en las 550 hectáreas que administra en la cuenca de la Laguna Merín y aseguró que los objetivos se cumplen de modo encadenado: crecimiento, eficacia y sustentabilidad.

Tras llevar adelante los mecanismos de mejoramiento de la actividad, explicó, se incrementó la producción en un 20% respecto de la campaña 2005/2006, en tanto que el aumento con relación al promedio histórico fue del 45%.

Lagos expuso las características de la experiencia llevadas adelante en su chacra y explicó que, luego de considerar todas las opciones para mejorar la productividad, se optó por un ajuste tecnológico a través de un mejor manejo vinculado a los recursos existentes, una rápida y fácil utilización de las herramientas disponibles, el análisis de costos, el intercambio con otros productores, y el registro de la información.

Además de los seis puntos planteados anteriormente, Lagos puso el acento en otras tres cuestiones: anticipación de labores, metodología de siembra y eficiencia en la cosecha.

Brasil: fecha de siembra y preparación anticipada

En el marco de su experiencia, Tiago Balchet, productor de San Borja, Brasil, destacó ante los presentes que la clave de la competitividad pasa por una serie de procedimientos que garantizan el mejor rendimiento posible.

Según el arrocero, en las 2 mil hectáreas de campos que administran el rinde pasó de 6,5 toneladas por hectárea en la campaña 2004/2005 a 8 toneladas por hectárea durante la última cosecha.

"La gran clave es la fecha de siembra; en Brasil la mejor fecha es octubre, pero en ese mes llegan las mayores lluvias, con lo cual tenemos solo alrededor de siete días para sembrar", explicó, tras lo cual comentó que "por esta razón se preparan los suelos anticipadamente".

Luego de destacar la "cura de semillas" que instrumentan en sus plantaciones tratándola de acuerdo al tipo de suelo en que se sembrarán, reflexionó: "Hojas verdes y granos maduros implican granos pesados; esto nos permite saber que hicimos las cosas bien".

"Si ustedes saben adónde quieren llegar, no importa el camino; lo importante es establecerse una meta y tomar las medidas para lograrlo", concluyó.

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