El trámite de la asignación por hijo se hizo mucho más ágil en la Rural

La mudanza del operativo de inscripción a la asignación universal por hijo al ex predio de la Rural (Oroño y 27 de Febrero) fue más que oportuna. Aunque temprano la cola llegó a tener 500 metros por la gente que temía quedar afuera del beneficio y decidió acampar inútilmente durante horas, el trámite fue muy ágil y hacia el mediodía la fila no llegaba a más de una cuadra. Ayer se atendió a unas 2.100 personas, mujeres en abrumadora mayoría, cuyos DNI terminaban en 0 y 1, y hoy les tocará a los finalizados en 2 y 3. Una vez que termine la ronda habrá tres días (miércoles, jueves y viernes de la semana próxima) para todos los que no pudieron ir o adeudan algún documento.
Si se compara el panorama de ayer con el de días previos, es fácil concluir que la mudanza al parque Independencia fue positiva: descomprimió las oficinas de la Ansés, que pudieron volver a atender otras gestiones y agilizó los trámites.

En el salón de la ex Rural, 20 empleados trabajaron coordinadamente para recibir la documentación que iban presentando los futuros beneficiarios según un número que les asignaba afuera la Guardia Urbana Municipal. Una vez adentro, el trámite rara vez superó los 2 o 3 minutos.

Sin embargo, a esa postal sólo se llegó luego de que muchísima gente no se convenciera de la inutilidad de hacer cola toda la noche o desde la madrugada, lo que llevó a que temprano hubiera no menos de cinco cuadras de espera.

Para tener una idea: gente que dijo haberse sumado a la fila a las 9, ingresó a la sala de toma de datos a las 11.40. Y otros que contaron haber llegado a las 10 entraron a las 11.57. En cambio, quienes por temor guardaron su lugar desde horas antes de las 8 (cuando empezó el operativo) sólo prolongaron la espera.

El titular de Promoción Social municipal, Fernando Asegurado, insistió con que "no es necesario venir la noche anterior ni a la madrugada: todos se van a poder inscribir", a la vez que rescató la "coordinación impecable" lograda en Rosario entre organismos de los tres niveles de gobierno: Nación, provincia y municipio. "Acá el Estado está presente", dijo, para recordar que la asignación por hijo "ya es un derecho permanente" y su tramitación no requiere "de intermediarios, ni gestores, ni turnos".

Miles de mujeres. Sentada en sillas, la gente era llamada por número. Bastaba mirar el salón para advertir que la enorme mayoría de los encargados de tramitar el beneficio eran mujeres, buena parte de ellas junto a sus hijos.

Las historias que las llevaban allí eran de lo más diversas, aunque obviamente el bienestar económico no era el común denominador.

Entre las que pudo entrever LaCapital, abundan las que revelan imposibilidad de encontrar trabajo en blanco (o simplemente trabajo), gran cantidad de chicas muy jóvenes con hijos a cargo (con frecuencia se definen como "solas"), familias ensambladas con chicos de uniones previas (a veces el hombre con empleo registrado pero la mujer desocupada) y mucha gente con trabajo informal ("hago changas", "somos paqueteros", "lavamos autos").

Un hecho notable en común fue que casi nadie de los que esperaban tenía o había tenido ayuda del Estado. Si bien es cierto que quienes vienen cobrando planes no debían ir a la Rural, fue llamativo que no supieran a qué otros beneficios sociales estaban en condiciones de acogerse.

Y un importante sector de la clase media, con sus dificultades a cuestas, también llegó a la Rural por el nuevo derecho universal que ahora será para todos los niños.

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