Tramitar un DNI en Formosa puede demorar dos o más años

Perder el documento de identidad y enfrentarse al burocrático y obsoleto sistema de reposición que se implementa en las delegaciones del Registro Civil es uno de los inconvenientes más graves que puede sufrir un ciudadano común debido a que el trámite puede llegar a demorar entre uno o dos años.
La demora en la entrega de los documentos de identidad es un inconveniente crónico de Formosa que padecen miles de ciudadanos. Ante esta situación, este medio intentó dialogar con Hernán Francia, actual titular del Registro Civil de la provincia, quien no quiso dar explicaciones sobre la problemática. Su antecesor, Luciano Presentado, al menos recibía y explicaba a la prensa cuáles eran los problemas y qué se hacía para solucionarlos.

Es claro que la lentitud en la entrega de los documentos lesiona a los ciudadanos formoseños en el ejercicio de sus derechos sociales, cívicos y políticos más elementales. Se ven imposibilitados de realizar operaciones bancarias y comerciales, de viajar al exterior, de tramitar pasaportes y cédulas de identidad, de acceder a planes sociales y a planes de vivienda, de emitir el sufragio obligatorio, entre otros inconvenientes, y en caso de menores de edad, impide, entre otras actividades, la posibilidad de matricularse en establecimientos educacionales, ser incluidos en obras sociales, planes de asistencia familiar, etcétera.

Vulneración de derechos

Asimismo, esa dilación impide hacer cumplir con lo expresado por el artículo 13 de la ley 17.671, el que reza lo siguiente: "La presentación del Documento Nacional de Identidad expedido por el Registro Nacional de las Personas será obligatoria en todas las circunstancias en que sea necesario probar la identidad de las personas comprendidas en esta ley, sin que pueda ser suplido por ningún otro documento de identidad cualquiera fuere su naturaleza y origen".

A este serio inconveniente en la demora en la entrega del DNI, que en algunas ocasiones se extiende hasta los dos años, se deben sumar serios y graves perjuicios por la pérdida de los legajos que contienen los datos probatorios de identidad de cada persona, lo que acarrea serios trastornos a los damnificados.

Asimismo, las demoras en la remisión de información a la secretaría electoral sobre las altas y/o bajas en las nóminas de electores, imposibilita la actualización del padrón electoral y dificulta la transparencia del acto eleccionario.

Resulta necesario que estas graves falencias se corrijan y que se dispongan con la mayor celeridad las medidas pertinentes a fin de que el Registro Nacional de las Personas optimice su funcionamiento para que no sea el mismo Estado quien prive a los ciudadanos del documento que él mismo exige en innumerables circunstancias como prueba de identidad.

Además, la constancia de iniciación de trámite que entregan en el registro civil muchas veces es rechazada cuando una persona necesite demostrar su identidad, incluso en organismos oficiales y ni qué hablar si se trata de una entidad privada, por ejemplo, bancos o medicina prepaga.

Luz de alarma

Basta con visitar un registro civil, uno cualquiera, para comprobar que algunas personas que allí trabajan no están preparadas para llevar adelante la tarea que se les encomienda y no tienen el cuidado y la responsabilidad pertinente a su función.

Por ello, esta situación enciende una luz de alarma en la población, puesto que los datos personales de miles de formoseños parecen estar a merced de quien se proponga consumar un delito y da la sensación de que si eso no pasa, es de puro milagro.

Quien no posee documento, es un NN

El Documento Nacional de Identidad es el Documento Oficial que se expide a favor de una persona, destinado a identificar al titular, que la faculta para ejercer ciertas actividades o la acredita como miembro de la sociedad. Partiendo de este concepto, se entiende la gravedad de la existencia de indocumentados en una sociedad, ya que de algún modo, se refleja la poca estima que se tiene por los mismos ciudadanos. Quien no posee documento es un NN y padece una serie de complicaciones que afectan no sólo su vida individual y social, sino también la del país.

Desde hace muchos años, obtener el Documento Nacional de Identidad en nuestra provincia puede transformarse en una odisea y en un dolor de cabeza constante. Debería ser un trámite sencillo y de corta duración; sin embargo, hay que esperar un mínimo de 90 días, a partir de los cuales pueden sobrevenir años. Actualmente, en Formosa, son miles las personas que esperan su DNI -entre ellas, muchos niños-. Hay madres que también se hallan en la misma situación, que carecen en consecuencia de posibilidades de realizar ningún trámite. Sin identidad, estas personas, que son de escasos recursos, quedan al margen de los programas nacionales y provinciales de salud, educación y vivienda; tampoco pueden acceder a planes sociales porque para el Estado no existen.

El encargado de confeccionar los DNI para todo el país, el Registro Nacional de las Personas, y según datos publicados en medios nacionales, éste debe más de 1,5 millón de documentos a las provincias.

La mayoría

La gran mayoría de indocumentados son personas indigentes o en situación de pobreza; padres que no hicieron la inscripción de sus hijos porque no tenían plata para el colectivo, por ejemplo.

El Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, denunció este año que son más de 600.000 los DNI demorados y que el tiempo promedio de entrega en todo el país es de un año, por lo que instó al Ministerio del Interior a adoptar un sistema informático en vez del manual vigente. Mondino afirmó que "según las respuestas del Registro Nacional de la Personas (RENAPER), la deuda al 4 de mayo es de 617.215 DNI demorados" y que los atrasos "se deben a trámites mal tomados (en relación con las huellas dactilares), documentos mellizos y errores en la consignación de los datos". No hay que olvidarse de todas aquellas personas que dependen del cobro de planes sociales, pensiones asistenciales, trámites bancarios y/o previsionales, atención hospitalaria, operaciones de compra-venta, entre otras y, donde el DNI es requisito fundamental.

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