La trama secreta de las inversiones de Alegre en Uruguay

Las banderas publicitarias que rodean la construcción del edificio Punta Roosevelt flamean hechas jirones y rasgadas por el tiempo. Con partes de la cerca perimetral venidas abajo y una oficina de ventas desmantelada y polvorienta, este moderno proyecto arquitectónico de una de las zonas exclusivas de Punta del Este delata su abandono. "Se fueron hace cinco meses – cuenta un vecino – y nadie entiende qué pasó".
En la avenida Roosvelt se alzan numerosos edificios en construcción, en una ciudad donde el negocio inmobiliario se sostiene en crecimiento gracias a los dólares que llegan del extranjero, y principalmente de inversores argentinos.

El ex intendente capitalino, Julio Alegre, hoy detenido e investigado por la millonaria defraudación a la municipalidad,

El ambicioso proyecto inmobiliario dejó de ejecutarse sorpresivamente, en julio de este año (izq.). El edificio iba a contar con nueve pisos, todos con terminaciones de lujo. EL LIBERAL/ Ernesto Picco

aparecería vinculado con el terreno en donde se levanta la construcción del edificio en una documentación en la que se consigna el pago de una seña de alrededor de 70.000 dólares para la adquisición de lo que fuera el chalé Entre Ríos, en la esquina de Roosvelt y San Remo. Ese trámite se habría realizado hacia fines de 2006, de acuerdo con el expediente judicial.

Después de demolerlo, se empezó a levantar rápidamente el edificio Punta Roosvelt pero los trabajos se detuvieron misteriosamente hace aproximadamente cinco meses, coincidiendo con el momento en que el ex intendente fue detenido por la Justicia santiagueña.

En el terreno donde se construía el edificio había un chalé que habría comprado Julio Alegre en el año 2006.

EL LIBERAL llegó a Punta del Este para seguir la ruta de las posibles inversiones que habrían sido realizadas por el ex funcionario, hacia donde el juez Juan Coria Vignolo remitió diversos pedidos de informes.

La construcción del edificio Punta Roosvelt estuvo a cargo del estudio BBGOOO. Según el cartel de la información de obra, la sigla corresponde a Borteli, Bodono Gotusso, Ompre, Ompre, Ompre, que pertenecen a un estudio de arquitectura ubicado en Córdoba.

Aquí se produce otra coincidencia, ya que los apellidos Ompre aparecerían como los vendedores del piso octavo del lujoso edificio Alfaz y de dos cocheras, ubicado en la avenida Leopoldo Lugones, en el coqueto barrio de Nueva Córdoba, de la provincia vecina.

Inversiones

"Mucha gente viene a poner su dinero aquí", cuenta Carlos B., que trabaja hace dos años como guardia de seguridad en el edificio que se encuentra justo en frente del abandonado Punta Roosevelt de Punta del Este. "Siempre es el estudio de los arquitectos el que figura, pero los que ponen la plata no son gente de acá – relata – son personas de otros lados, muchos de la Argentina, y norteamericanos también".

En los pocos meses que duró la primera parte de la construcción, se llegó a levantar la loza para tres pisos, y a empezar a construir una cancha de tenis y una pileta.

"Esta obra empezó con un auge bárbaro – cuenta Carlos B. – las tres losas las hicieron en menos de un mes y después se cortó de golpe y no se sabe qué pasó. Iban a hacer nueve pisos y ahora hace más de cinco meses que está parado todo".

Más de veinte operarios trabajaban en la construcción, donde aún hoy está detenida la maquinaria de trabajo. "No sabemos qué ha pasado con esa gente, pero ya no han venido más a trabajar aquí", insistió el guardia.

Un vecino propietario de una finca colindante con el terreno donde se empezó a levantar el Punta Roosevelt, tan azorado como el guardia, confirma las sensaciones en el lugar donde duerme el gigante de cemento: "La verdad que nos sorprendió a todos, era un edificio que parecía de los más modernos, y de un día para el otro se fueron todos. Es un misterio y estamos totalmente asombrados".

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