La trama de la intervención de OSM: Una movida política para recuperar iniciativa.

La trama de la intervención de OSM: Una movida política para recuperar iniciativa.
Desde la más dura impopularidad, Celso Jaque buscó recuperar la iniciativa con un tema muy sensible para la población: el agua. La pregunta es qué pasará después de que OSM quede en condiciones operativas aceptables. Los caminos son dos: la estatización, o devolverle el gerenciamiento y la operación a sus accionistas, una opción que parece lejana.
Fiel al estilo misterioso que caracteriza en general a la gestión, Celso Jaque sorprendió a unos cuantos con la intervención de Obras Sanitarias Mendoza SA. Incluso, a los dirigentes de la oposición con los que se reunió apenas horas antes de anunciar la intervención de la empresa; y a varios de los miembros de su gabinete. También a los intendentes sin distinción de partidos políticos, muchos de los cuales ya le habían acercado problemas acuciantes con el servicio de agua y cloacas de sus ciudades. Los hombres de los departamentos, de fluidos contactos en la empresa OSM, portaban además malas profecías para el verano: si no había aumento de tarifa ya mismo, no habría agua para todos, y ésta sería de mala calidad. Los augurios venían acompañados de referencias desagradables sobre el funcionamiento del sistema cloacal.

Finalmente, la decisión de intervenir Obras Sanitarias fue tomada durante el fin de semana, luego de reservadísimos contactos entre algunos miembros del jaquismo y ciertos representantes de los accionistas que hoy lunes no fueron a la sede de la empresa, advertidos de los que se venía. El gobierno, en medio de un lodazal con funcionarios desfilando en una fiscalía especial y en una comisión investigadora por sospechas de fraude al Estado por el caso Cadillacs, vio en la gravísima situación del servicio de aguas y de OSM una vía de escape para retomar iniciativa política. Al menos, esa es la interpretación que hacen tanto los dirigentes de la oposición y algunos jefes comunales, tanto como miembros del gabinete provincial en estricto off. Pero el paso posterior, casi nadie lo duda, será quedarse con OSM, un viejo sueño de Jaque, quien el 9 de diciembre de 2008, a poco de asumir, envió a la Legislatura un proyecto para comprar el 20 % de acciones e incrementar la participación del Estado, pero no tuvo apoyo.

La historia de OSM y los gobiernos mendocinos está plagada de disputas y demandas cruzadas. Unos reclaman tarifa desde hace años, y otros piden inversiones, pago de multas, y obras. En el medio, hay una demanda de la empresa contra la provincia por 600 millones de pesos en el CIADI, una filial del Banco Mundial que arbitra los litigios entre inversores extranjeros y los Estados. Si bien OSM iba a desistir de esa demanda –fundada en supuestos vicios ocultos durante la privatización de la empresa- ello nunca se efectivizó. Y forma parte del "paquete" OSM-gobierno.

Obras Sanitarias gasta unos 100 millones de pesos por año, pero recauda alrededor de 85 millones. Su flujo negativo es de 15 millones de pesos al año y dicen que la proyección 2009 sería peor. Pero la intervención quiere investigar "las utilidades que tuvieron en el pasado los gerentes", dicen en el oficialismo.

La empresa, luego de tortuosas relaciones tanto con los gobiernos de Roberto Iglesias y de Julio Cobos, nunca cumplió con las condiciones establecidas en la carta de entendimiento que se elaboró durante la gestión de Cobos y que quedó aprobada de manera tácita a comienzos de la gestión de Jaque.

Entre esas cuestiones vale la pena resaltar que no pagó el canon de esa carta de entendimiento y los montos que tenía que abonar por la desinversión de la empresa, de 1,6 millones de pesos por año.

El Gobierno intentó al comienzo de la era Jaque –cuando le dio un aumento tarifario- comprar las acciones Clase C (las que tienen los franceses de Saur) para hacerse cargo de la operación, pero la oposición rechazó el proyecto. Así, Saur sigue siendo la operadora técnica de OSM más allá de que se quieren ir desde finales del Gobierno de Cobos.

En Obras Sanitarias la noticia de la intervención cayó mal pero no resultó totalmente sorpresiva. Algunos de los máximos gerentes locales ya tenían pasajes para reunirse esta tarde en Buenos Aires con los principales accionistas, para evaluar los pasos a seguir, y dejaron gente aquí para que "cuide los papeles y las oficinas", según trascendió.

El temor de los propietarios es, dicen, la estatización lisa y llana, con una lógica de hierro: "Si ahora dan tarifa y ponen dinero de ellos o de quien sea para obras, y les funciona, no veo porqué nos la van a devolver" dijo una de las voces consultadas. Por eso, se especula con que los accionistas van a tomar todos los recaudos para salir de la situación con el menor daño posible.

Los dueños mendocinos

En Mendoza, los accionistas que participan de OSM son varios, aunque con distintos tipos de responsabilidad y de acciones. El Estado, por ejemplo, tiene acciones clase B –el 20 % del paquete total- y no se sienta en el directorio de la prestadora de servicios, como sí lo hace el empresario mendocino Mario Groisman; poseedor a través del Grupo Presidente del 3,6 % de las acciones clase A, compartidas en partes iguales con la empresa Dalvian, del grupo Vila, quienes enviaban al directorio a diversos gerentes.

Ni Groisman ni Vila han hecho hasta ahora declaraciones públicas por este tema. El 10 % de los acciones es de Propiedad participada (ex empleados) y el resto, es de los inversores extranjeros.

La composición accionaria total de OSM es la siguiente:

-32,5% de esas acciones están a cargo de la empresa francesa Saur, que tiene las acciones que habilitan la operación técnica, (clase C).

-Otro 32,5% lo tiene South Water (grupo Sielecki). El grupo Sielecki controla la mayoría de las acciones clase A.

-El otro 5% de las acciones (del 70% en manos privadas) es de Inversores Aconcagua. Se divide en: 3,6% los mendocinos Presidente y Dalvian, y el otro 1,4 es de Ital Gas.

El Estado mendocino tiene 20% de acciones. Son acciones Clase B. El Estado no tiene ninguna participación en el directorio a pesar de tener un buen volumen de acciones y esa es una de las medidas que tomará la intervención a pedido de Jaque.

El 10 % restante es de ex empleados en Propiedad Participada.

Lo que viene

El problema ahora es qué va a pasar una vez que el Estado haya hecho pie en la empresa. "La verdad, esto nos sorprende. Lo veo como una muestra más de la desorientación que tiene este gobierno. Nos citaron para hablar y quedamos en conseguir propuestas y analizar a fondo la cuestión legal y técnica de la relación de OSM con el gobierno, y hoy nos enteramos de la intervención", dijo Juan Carlos Jaliff, uno de los citados a la Casa de Gobierno el domingo por la noche en carácter de urgente, para tratar este tema. Y que hoy fue uno de los sorprendidos por el desenlace.

El ala política del gobierno lo ve de otra manera: "Este tema no daba para más. Y si dábamos tarifa, no podía ser sin ninguna medida que acompañe, que garantice que con esa tarifa se iban a hacer obras para mejorar el servicio de agua y cloacas. Las cosas no están como para un tarifazo de agua sin nada a cambio. Y la verdad es que la empresa ha incumplido casi todo durante muchísimos años. La intervención no llega a ser estatización pero es una medida que la oposición, los intendentes, y la gente, ven con simpatía…" aseguran.

Mientras, en la reunión de esta mañana; Jaque les pidió a los jefes departamentales que sean ellos quienes prioricen las obras de agua y cloacas que urgen, a fin de garantizar la operación en el menor tiempo posible. Ese listado será cuidadosamente punteado por la gente del EPAS. Es decir, habrá que esperar para hacer un diagnóstico exacto de lo que hace falta.

¿Cuánto cuestan las obras?

A pocas horas de la intervención, nadie dice con claridad cuánto hay que invertir para que Mendoza tenga un servicio de agua y cloacas apropiado. Y el aumento de tarifa que el gobierno decidió sólo va a equilibrar un poco el rojo de la caja. "Son tantas y tan diversas que es difícil decirlo… son muchos millones de pesos" dijo de manera ambigua uno de los intendentes que participó de la reunión con Jaque esta mañana.

Lo que sí se sabe es que la intervención abrirá la puerta política del dinero, vía el Ente nacional de Obras y Saneamiento Hídrico. "La empresa por sí no podía acceder a ni un centavo en ningún lado. Pero a través del ENOHSA vamos a conseguir… se destraban muchas cosas…", dijo una de las personas que sigue de cerca el operativo intervención, a condición de no revelar su nombre. El Ente es el que financia casi toda la obra hídrica pequeña y mediana del país, vía el Banco Mundial, o la constitución de fideicomisos que administra. Pero por la intervención de organismos de crédito internacional, sólo financia obras en condiciones muy estrictas. Allí están puestas las esperanzas del gobierno para reflotar OSM. La pregunta es… ¿Se la van a dejar a los accionistas después de la movida política, y el esfuerzo? La verdad, parece difícil, aunque Jaque les haya jurado lo contrario a intendentes, jefes de la oposición y a algunos accionistas.

Por lo pronto, por primera vez en mucho tiempo, tal vez en el año y medio que lleva de gestión, el gobierno logró instalar un tema en la agenda pública. Ese fue el primer rédito –sangriento, si se quiere- de la intervención.

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