"¿Trajeron al nuevo DT?"

Así, descontracturado, recibió Caruso al ex presidente, que le pidió que Racing se salve de la Promo. Kirchner prometió dos plasmas de 42 pulgadas si el equipo vence a Boca.
El amplio playón de estacionamiento contiguo al estadio, cerrado por el acto que la Unión Obrera Metalúrgica organizó en el polideportivo del club, no reservó espacio para su vehículo. No fue necesario, porque el ex presidente Néstor Kirchner bajó del helicóptero que aterrizó en la cancha auxiliar, ayer despoblada de jugadores. El titular del PJ y primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires que lleva el Frente de la Victoria se distrajo un momento del proselitismo y, en una licencia de la campaña, fue hasta el césped del Cilindro en cumplimiento del sueño del pibe. Allí se encontró con el plantel, cuerpo técnico y principales autoridades de Racing. Saludó uno por uno y, de acuerdo con testigos de la visita, cumplió ritos de iniciado: mano sobre el césped y beso al manto verde que, alguna vez, fue territorio de enormes conquistas.

No hubo solemnidad. Ricardo Caruso Lombardi, anfitrión ideal para cualquier evento ajeno a la etiqueta, recibió al esposo de Cristina Fernández con una frase que, más que romper el hielo, destruyó un témpano tamaño Titanic.

"¿Trajeron al nuevo DT?", recibió Richard al ex presidente de la Nación. "Es que vi tanto despliegue de cámaras y tantas personas a su alrededor que pensé que era la presentación del nuevo entrenador", comentó el técnico en charla con Olé.

-¿Ahora te salió un competidor?

-¿Por qué?

-Por los regalos que prometió si en la próxima fecha le ganan a Boca...

-Ja, ja... En ésta estuvieron muy bien los jugadores. Ellos me preguntaron si yo no le iba a pedir nada para sortear después. Y, la verdad, no podía dejar pasar la oportunidad.

-Y ahí aparecieron los dos plasmas de 42 pulgadas...

-Ja, eso fue porque lo aclaramos. Cuando le pregunté si había algo para el equipo, él me dijo que podían ser dos televisores. Y como yo pensé que eran dos teles comunes, me largué con lo de los plasmas. Y Néstor no tuvo problemas. Será otro lindo estímulo para ese partido tan importante.

-¿Y Kirchner aprovechó para pedirte algo en especial?

-Sí, que el equipo se salve de todo.

-Vos seguro que le respondiste que sí..

-Y... Todavía seguimos peleando, pero a tres fechas del final estamos en muy buenas condiciones de poder cumplir. Vamos a dar todo para dejar a Racing con la permanencia asegurada.

Para Caruso no fue el primer encuentro con Kirchner, con el que ya había dialogado dos semanas atrás en un contacto ocasional. "Es muy futbolero y está informado de cómo va el equipo", agregó el DT que se prepara "para las tres finales que nos quedan. Porque no creo que esto se resuelva mucho antes".

Kirchner se llevó un par de camisetas, obsequio de la Comisión Directiva encabezada por Rodolfo Molina. El presidente -el de la institución de Avellaneda- también destacó la "cordialidad y la buena onda" del ex mandatario, cuya última visita como espectador sucedió allá por el 2003, poco antes de su asunción en el Poder Ejecutivo.

Y Kirchner se fue. Cruzó el centenar de metros hasta el microestadio, ya impregnado de la liturgia peronista (¿habrá sonado la marchita, ahora con derechos de difusión reservados por fallo judicial?), y se metió en lo suyo. Racing también sigue en campaña: ahí anda, en la tarea de construir con su fútbol los argumentos para convencerse de que su mundo es de Primera.

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