Dos tradicionales bares del centro, con fajas de clausura

La Barraca fue sancionada por ruidos molestos y por violar la ley antitabaco. En el Cyber Café Alvear, ubicado al lado de Tribunales, se detectó a clientes que fumaban y la venta de alcohol fuera de horario
Jueves, 8.30 horas. En los ventanales de La Barraca, normalmente atestados de riocuartenses que toman su café, no se ve a nadie. En la puerta de ingreso hay una ostensible faja del Edecom. Clausurado. La decisión la tomó un inspector la noche anterior después de que los vecinos se quejaran por la fuerte música que salía del tradicional bar del microcentro.

Según el Edecom, se les pidió a los propietarios que bajaran el nivel de la música porque estaba 32 decibeles por encima de lo que marca la ley. No lo hicieron. Pero, además, el inspector comprobó que había clientes fumando dentro del local a pesar de la prohibición municipal.

Martín Aspitia, a cargo del ente municipal, detalló que los encargados de La Barraca se negaron a demostrar que tienen contratado el seguro obligatorio, el servicio de área protegida y la libreta sanitaria. Como consecuencia, se decidió la clausura preventiva.

Pero no fue el único bar que tuvo el miércoles una noche para el olvido. El Cyber Café Alvear, que está ubicado al lado de Tribunales y que ya se ha convertido en un clásico para jueces y abogados, también cayó víctima de una faja de clausura después de que un inspector constatara que se estaban vendiendo bebidas alcohólicas después de las 4 de la madrugada, el límite permitido para los días de semana. “Además, también se comprobó que había gente fumando dentro del bar”, manifestó Aspitia.

La ordenanza que prohíbe fumar en los bares se ha convertido en una ley diurna. Habitualmente, en los pubs y confiterías esa normativa se viola sistemáticamente. Sin embargo, cuando un inspector comprueba el incumplimiento puede clausurar preventivamente el local y el tribunal de faltas después aplica una multa. Esa es la sanción para el caso de la ordenanza 1012/06.

Ayer al mediodía, la doctora Lilia Argañaraz, a cargo del tribunal de faltas, ya había dispuesto que se levantaran las clausuras preventivas dispuestas por los inspectores del Edecom.

“Ese tipo de medidas duran mientras se mantiene el acto que las generó. Por ejemplo, si se estaba fumando en el bar, entonces, al cerrarse el local se corta la conducta violatoria de la ordenanza. Lo mismo pasa con el nivel excesivo de los decibeles. Ahora se está analizando si corresponde una sanción; puede ser una multa o una clausura de determinada cantidad de días”, detalló Argañaraz.

Los propietarios de La Barraca presentaron en el tribunal de faltas la documentación que había exigido el inspector: el seguro obligatorio, la contratación del servicio de emergencias y hasta la habilitación definitiva municipal. Ahora, tienen tres días hábiles para presentar su descargo; de lo contrario, el tribunal declarará al comercio en rebeldía y decidirá una sanción.

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